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Otra carta que llega desde el más allá

LA DE BOWIE KUHN PARA ROB MANFRED

Señor Manfred: Lamento tener que expresarle mis profundas preocupaciones por cómo Ud. y sus amigos de ESPN y FOX están destrozando al beisbol.

Sí, ustedes. No hay otro culpable de tal relajo con las Reglas.

Cuando en 1973, celebraban el primer juego de la temporada, en Fenway Park, y Ron Blomberg, de los Yankees, el primer bateador designado en la historia (Regla 6.10), recibió base por bolas de Luis Tiant, pensé que le había ocurrido lo peor a nuestro juego. Pero no, ustedes han superado toda ignominia contra el beisbol.

Quizá ya sabe que fui comisionado del beisbol durante 15 años, desde febrero de 1969 hasta septiembre de 1984; y antes, había sido consejero legal de Major League Baseball.

Me tocaron numerosos casos difíciles, notables, qué resolver, pero morí en 2007, a los 80 años de edad, con la conciencia tranquila por no haber perjudicado al beisbol como deporte, ni como espectáculo, ni como negocio.

Tánto quise y respeté al beisbol, que pude convencer a los propietarios y gerentes-generales de la Liga Nacional, que no aprobaran al designado. Me fue imposible lograrlo en la Liga Americana, porque sus quipos estaban bateando mucho menos que los de la otra Liga y querían más acción.

¿Cree Ud. señor Manfred, que a la hora de la hora, pueda estar seguro de no haber perjudicado la tradición y el sentido deportivo del beisbol?

Lo dudo, por haber sido el creador de los corredores fantasmas, de los bat boys y las bat girls reglamentados bajo reloj, los shifts prohibidos, los lanzadores y bateadores cronometrados, los mánagers impedidos de dirigir a sus lanzadores como les parece mejor, no obligados a que uno le lance a no menos de tres bateadores, y de los cuatro minutos de publicidad en televisión cada tres outs, en vez del minuto y medio realmente necesario.

Su error ha sido decir “yes” a todo cuanto dicen los ejecutivos de ESPN y FOX, porque ellos paga tres mil millones de dólares por temporada, solo por transmitir Juego de Estrellas, Playoffs, Series Mundiales y algunos juegos de la temporada.

Y de ese espectacular bojote, es de donde salen los 17 millones 500 mil que Ud. cobra por sus funciones. Es decir, está vendiendo al buen beisbol para que se convierta en un deporte hazme reír.

Que Ud. reciba tales honorarios me parece muy bien, así los merezca o no. “¡A quien Papa Dios se lo da, que San Pedro se lo Bendiga!”.

Lo que me preocupa en estas alturas del Más Acá, que Uds. llaman del Más Allá, no es su dinero, sino tanto mal que ha causado al beisbol, algo tan querido por millones de personas en el mundo entero.

Buena suerte, a pesar de todo… Bo.

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