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Navidad

La Navidad es una de las celebraciones más importantes en todo el mundo. Es un hito importante para nosotros, el final de un año, tiempo de regalos, festejos, reuniones familiares y para los cristianos practicantes una emotiva fiesta religiosa.

Por Jaime Navarro

La Navidad es una de las celebraciones más importantes en todo el mundo. Es un hito importante para nosotros, el final de un año, tiempo de regalos, festejos, reuniones familiares y para los cristianos practicantes una emotiva fiesta religiosa.

Aunque la Navidad es actualmente época de regalos, de celebraciones y reuniones familiares, lo cierto es que su origen responde en realidad a otros factores históricos que involucran al poderoso Imperio Romano, a ritos paganos y poco tienen que ver con el hecho histórico que conmemoran: el nacimiento del niño Jesús.

Todos sabemos que el 25 de diciembre se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, pero la verdad es que se desconoce la fecha exacta de este hecho histórico. El análisis de ciertos fragmentos de los evangelios, así como de otros documentos de aquella época, han permitido a los historiadores realizar diferentes hipótesis sobre el nacimiento de Jesucristo.

Algunos hablan de abril o mayo, mientras que otros concluyen que fue en septiembre u octubre. Cuando la religión cristiana se impuso en todo el Imperio Romano, el rey Justiniano declaró la Navidad como unas fiestas cívicas, aunque poco duró esta compostura, pues en la Edad Media las fiestas navideñas se convirtieron en días para beber y estar de juerga de la mañana a la noche.

De todos modos, cualquiera que sea la verdadera historia del origen de la Navidad no debe distanciarnos de nuestras creencias personales y familiares. La Navidad fue establecida en el día 25 de diciembre como día de solemnidad por la Iglesia católica en el año 350 gracias al Papa Julio.

Aunque normalmente asociamos el origen de la Navidad a los mitos cristianos y al catolicismo, puesto que representa el nacimiento del niño Jesús; en realidad, esto es un error, al menos tal y como tenemos hoy en día aceptada la Navidad.

Precisamente, por esta duda entre la Navidad pagana y la Navidad cristiana, hubo un caso en 1990, en el que la junta escolar de Solon (Ohio) decidió eliminar todas la representaciones de la Navidad en cualquier ámbito escolar, puesto que era una práctica en contra del Estado laico de la ciudad, es decir, no respetaba la separación entre Iglesia y Estado.

Igualmente, la junta perdió el caso porque las familias se opusieron a que sus hijos no pudiesen celebrar la Navidad en el colegio, defendiendo que la práctica de la Navidad era un acto secular y formaba parte de todas las culturas del mundo. En la Biblia, sin embargo, no es mencionado el día exacto del nacimiento de Jesús.

De allí que la celebración de la Navidad en principio no formara parte de las tradiciones cristianas. La razón de fijar el día 25 de diciembre como fecha de festejo del nacimiento de Jesucristo responde a la necesidad de la Iglesia de sustituir la fiesta de las Saturnales, tradicional en la Antigua Roma, que coincidía con el solsticio de invierno y que era celebrada por los llamados paganos, y así facilitar la aceptación del cristianismo.

La esencia de estas fiestas trasciende lo histórico, al menos en México esta celebración en donde existe el intercambio de regalos al amparo de un arbolito de navideño, la reunión de amigos, una convivencia con los seres queridos y una cena con una tradición familiar en donde los tamales, el pozole, el champurrado, los buñuelos, el pavo, el bacalao, los romeritos, el jamón de pierna, los cacahuates, las mandarinas y los pedazos de caña está muy arraigada y está muy bien que así sea. FELIZ NAVIDAD.

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