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Columnas La verdad sea dicha

Los moches mediáticos

Ha pasado más de un mes desde que estalló uno de los mayores escándalos de la actual administración estatal. Los moches.

Ha pasado más de un mes desde que estalló uno de los mayores escándalos de la actual administración estatal. Los moches.

Desde ese tiempo, mucho se ha escrito, comentado, especulado. Dos funcionarios, la ahora ex secretaria de Bienestar, Cynthia Gissele García Soberanes, así como el ex oficial Jesús Núñez Camacho, dejaron sus cargos, para las investigaciones pertinentes.

Dos más señalados en una entrevista, por parte de la secretaria de la Honestidad, Vicenta Espinoza, como son los casos del secretario general de Gobierno y el de Economía, Mario Escobedo, aún se mantienen en sus cargos.

Semanas después trascienden otros supuestos moches ahora en la Secretaría de Salud, se señalaba al titular, Alonso Óscar Pérez Rico y al director de Programación, Carlos Gómez Valdez, de exigir millones de pesos para beneficiarlos con contratos; las denuncias fueron interpuestas en la de Honestidad y Función Pública.

Ambos funcionarios lo negaron e incluso una de las empresas envuelta en el escándalo envió un comunicado donde negaba tal situación.

Hasta ahí quedó el asunto. O cuando menos eso se cree.

En este escenario de dimes y diretes mediáticos, por supuestos actos de corrupción, aparece la población como simple observadora desprevenida.

Pero también algunos implicados exigen llegar al fondo de las investigaciones, que les digan si se les investiga.

Es la situación del ex oficial mayor, Jesús Núñez Camacho.

Y en su petición, el juez Cuarto de Distrito en el Estado, Jesús Rodolfo Cisterna Iribe le informó  que no hay investigación en su contra por los supuestos “moches”, tanto en la Fiscalía General de Justicia del Estado y la Secretaría de la Honestidad y Función Pública.

Como se informó en su oportunidad, Núñez Camacho se separó del cargo, el 3 de diciembre pasado, para que se iniciaran las investigaciones pertinentes, luego de que se le implicó en la supuesta petición de dinero, coloquialmente conocidos como “moches” a empresarios locales para beneficiarlos con contratos.

Sin embargo, al no ser citado a declarar, el 18 de diciembre, a través de sus abogados, Núñez Camacho interpuso un amparo indirecto para que la Fiscalía, a cargo de Guillermo Ruiz o la Secretaría de la Honestidad, encabezada por Vicenta Espinoza le informaran, al juez, si existía algún procedimiento, orden de presentación o alguna investigación en su contra.

La respuesta de ambas dependencias estatales fue en el sentido de que no era cierto el acto reclamado por el quejoso, con lo cual se descartaba que hubiera investigaciones u órdenes de presentación en su contra.

Ante estas acusaciones, el gobernador, Jaime Bonilla Valdez ha tenido que sortear el temporal, tratar de refrendar su propuesta contra la corrupción, en su repetitivo mensaje acuñado para esta ocasión, de que no hay vacas sagradas.

Sin embargo, en ese afán, el sábado pasado hasta dijo que aún no se les prueba nada, a los dos ex funcionarios señalados, “pero la simple duda, daña la imagen de todo el gobierno…”, dijo el mandatario estatal, sin cuidar la presunción de inocencia y dejando a su gabinete en una lucha canibalesca, en donde cualquier señalamiento podría sembrar dudas y hasta despidos.

Tiempos complicados se viven, ya que los escándalos de supuestos “moches”, no están corriendo a la misma velocidad, entre las dos vías, de lo mediático y de la justicia.

La verdad sea dicha.

* La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.

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