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Columnas Radiactiva

Lo peor vendrá al terminar la cuarentena

Algunos "expertos" dicen que cuando termine la cuarentena, habrá una gran cantidad de despidos.

Por Jousín Palafox*

Algunos "expertos" dicen que cuando termine la cuarentena, habrá una gran cantidad de despidos. Es muy probable que los trabajadores que no dejaron de laborar durante esta contingencia sanitaria, sean los que se lleven la mejor parte, pues demostraron que sus puestos son esenciales para el funcionamiento de empresas. Sin embargo otro panorama se dibuja para aquellos que fueron vulnerables…

Ahora los empresarios, gracias al llamado "home office", se han dado cuenta de qué plazas o puestos dentro de sus negocios son realmente imprescindibles y por otro lado han quedado evidenciadas aquellas actividades que pueden ser absorbidas por varios empleados o definitivamente eliminadas.

He tenido oportunidad de platicar con una nutrida cantidad de propietarios de restaurantes y otro tipo de negocios, gracias a lo cual he descubierto que el común denominador entre ellos es reducir su plantilla laboral, lo cual según ellos no les afectará de ninguna manera en sus operaciones, pues durante estas últimas semanas, aprendieron a distribuir funciones entre los empleados que se quedaron en las fuentes de trabajo y aquellos que realizaron sus actividades de manera remota, lo cual les permitió descubrir algunos puestos que eliminarán de manera definitiva de su organigrama.

Algunos incluso me han confesado que a partir de este momento, serán mucho más estrictos en sus futuras contrataciones, ya que tomarán en cuenta, no sólo la experiencia o aptitudes de los aspirantes, sino que también analizarán las condiciones de edad, salud y hasta complexión física (¡peso!), de los nuevos trabajadores, para asegurarse en la medida de lo posible, de no contratar a tantas personas que pudiesen ser calificadas dentro de la “población vulnerable”. Según ellos no se trata de un acto de discriminación, sino de contratación basada en aptitudes.

Entonces a nosotros, los godínez y obreros sólo nos queda prepararnos para la ola de despidos, aprender sobre nuevas herramientas o tecnología para ser “indispensables”, buscar la independencia económica y ser auto empleados, pero por impensable que pareciese, en el futuro más cercano, deberemos cuidar hasta nuestro peso e implementar a nuestra vida hábitos más saludables, para ser más fácilmente contratados.

Duele y a mí personalmente me preocupa mucho, pues también soy asalariado y ya cumplí 40 años, pero parece que estos nuevos cambios serán inevitables y no hay forma de frenarlos.

*- El autor es graduado de la licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio

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