No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Termómetro mental

La trampa de las ofertas

¿Quién cayó en las compras del buen fin?

Por Ricardo Menéndez

¿Quién cayó en las compras del buen fin? Yo me quedé sorprendido de escuchar al gobierno alentando este invento de Calderón absolutamente neoliberal. Tema de mañanera, dándole impulso. Claro que hay que apoyar al minorista, pero los más beneficiados son las grandes cadenas comerciales. A costa de que la mayoría se endeude o comprometa sus ahorros en algo no necesariamente necesario. ¿Por qué someternos a tener que hacer una odisea entre multitudes arrebatándonos ofertas que no siempre lo son? La izquierda de AMLO es relativa, quizá no podría ser de otra manera. Sus acuerdos con los grandes empresarios del País son oscuros por necesidad.

Quiero pensar que son difíciles y confidenciales. Pero hay concesiones que no entiendo. El buen fin es uno de ellos. Es bien sabido que es un truco mercantil para mover mercancía mediante la promoción de un consumo masivo, histérico. Tratar de usarlo como muestra del bienestar por los niveles de ventas es un truco político sucio.

AMLO solo identifica la crítica desde la derecha, pero no la de la izquierda. Morena y AMLO no tienen el monopolio de la izquierda, sin embargo, es lo más al centro que se pudo, lo cual es mucho considerando cómo estábamos siendo saqueados por la corrupción disfrazada de gobierno. Se dice que la dualidad derecha e izquierda es anacrónica, yo no lo pienso así. Sin duda hay tendencias comerciales que dominan hoy en día las políticas, global y nacionalista. Pero la derecha sigue siendo la derecha, y la izquierda…, bueno, acepto es difícil ubicarla, pero allí está.

El siglo XXI enfrenta una realidad que confunde sobre dónde ubicar la izquierda. Ejemplo, empresa más grande del mundo, China, dirigida por un supuesto partido comunista. Mao fue objeto de desconfianza para la izquierda mexicana, solamente ellos pueden explotar a millones aún con la hoz y el martillo por delante. No me sorprendería que les llegará hasta allá el buen fin, o el Black Friday o el Cyber Monday, versión propia.

El buen fin explota esa tendencia social a consumir compulsivamente tan común en países pobres, el placer de poder consumir algo cotidianamente inalcanzable es mayor cuanto menos es tenga. Ni hablemos de esa alta proporción de la población con un franco trastorno a comprar compulsivamente, les resulta irresistible participar. Las compras en línea son un caldo de cultivo terrible para ellos, con mover un dedo pueden comprar lo que decidan. Habría que contener el buen fin y educar más al ahorro. Por cierto, ¿por qué nos vende su libro Economía Moral en lugar de distribuirlo gratuitamente en línea? A muchos ofende que exista crítica desde la izquierda al actual gobierno, yo pienso es el mejor aporte posible. Sin embargo, la izquierda en su conjunto estará apoyando.

* El autor es Siquiatra y ejerce en Tijuana.

Comentarios