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Columnas Águilas y serpientes

La política y el Covid-19

La política es la manera en que se administran los bienes de la sociedad a través de un gobierno seleccionado para ello, con representantes de toda la sociedad.

Por Rafael Liceaga

La política es la manera en que se administran los bienes de la sociedad a través de un gobierno seleccionado para ello, con representantes de toda la sociedad. Esto es el objetivo normal, entre gente normal, con gobiernos normales. En México, muchas veces, ese objetivo se lleva a cabo de otras maneras, a través del agandalle, la malversación de los bienes, la corrupción y la impunidad. O sea, una cosa son los fines de la política, en términos generales; y otra muy distinta, es la forma como los practican algunos, fuera de todo orden.

El Covid-19, es un virus nuevo, que se convirtió en pandemia mundial y está causando estragos como hace muchos años no sentía la humanidad. Pero tiene ciertas características que hace que unas personas sean atacadas sin misericordia, hasta la muerte; y otras, puedan ser hasta asintomáticas, que son portadoras del virus, pero no sienten nada. Solo lo van esparciendo sin darse cuenta si no son cuidadosos.

Y aquí entra la comparación de la política con el virus. Con la enfermedad, todos deben de estar cuidadosos, asintomáticos o no. Unos la portan sin mayores consecuencias, y otros la sufren poniendo en alto riesgo su vida. Otros, aunque no tengan nada, se cuidan igualmente, para no ser contagiados.

En la política es lo mismo. Con esa forma de llevarse a la práctica en México, unos la ejercen sin el mayor de los cuidados, afectando a todo mundo (Todo lo que se roba o malversa de las arcas de la nación, lo pagamos tarde que temprano todos).

Otros la practican con la sana distancia de la corrupción y la impunidad (Los menos y que siempre opacan o amenazan los malos). Unos son asintomáticos y hacen sus fechorías ya sin darse cuenta (Es decir, ya ni conciencia tienen). Otros muchos son asintomáticos de la perversidad, pero están conscientes de que pueden caer y hacen las cosas bien y responsablemente (Son los pocos que sobresalen como gente decente y buenos estadistas). Y otros practican sus barbaridades, acabando con órdenes de aprehensión. (Estos serían los que contagian y dañan a todo mundo, y habría que mandarlos a la cárcel si es que no hubiera impunidad. Con el virus y con la política, quien no los maneja bien, sale perjudicado o perjudica a muchos otros.

Para los enfermos del Covid, están los médicos, las medicinas y los centros médicos especializados. Para los que no se han enfermado de Covid, están las vacunas. Para los enfermos de política “a la mexicana”, están los institutos de transparencia, los ministerios públicos, las dependencias de la Función Pública y, si no hubiera tanta impunidad, la cárcel (De mucha gente se ha comprobado sus fechorías, pero siguen libres, protegidos, y hasta salen exonerados en colmos y cinismo de ciertas autoridades).Quien sabe que haga más daño. Si la política mal ejercida o el Covid. Pero si tenemos las dos encima, estamos fritos. Y quien sabe cuánto nos los merezcamos, por irresponsables e indiferentes.

*El autor es asesor administrativo, presidente de Tijuana Opina y coordinador de Tijuana en Movimiento

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