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Columnas Casillero

La pobreza creciente en México

Hace unas semanas apareció el resultado de una encuesta denominada ENCOVID-19, realizada por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad de la Universidad Iberoamericana

Por Ignacio Calderón Tena

Hace unas semanas apareció el resultado de una encuesta denominada ENCOVID-19, realizada por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad de la Universidad Iberoamericana ( https://equide.org/). Dicho documento revela que el 47% de las personas de nivel socioeconómico bajo perdieron su empleo o su ingreso en su hogar lo que evidenció que el COVID provocó que el 70% de las personas más pobres de México tuvieran menor ingreso, revelando que la pobreza en México aumentó del 43% que se tenía en 2018, al 63% para el 2021, es decir, habrá subido a niveles no experimentados desde 1977. Se trata de un dato revelador de como le ha afectado a nuestra población lo ocurrido durante el 2020 y que el gobierno federal no ha sabido como contrarrestar, pues lo cierto es que este fenómeno, ajeno a nosotros, ha afectado de una manera terrible a los que menos tienen y a esa capa que tanto odia el presidente, la clase media. Si bien es cierto que el gobierno federal tiene programas asistenciales, ellos no están dirigidos a este sector de la economía, pues primeramente se enfoca demasiado en los adultos mayores, haciendo incluso que carezcan las becas para este importante sector de la población, sin embargo ello no sirve para mitigar la pobreza porque las personas que más afectadas se han visto durante la pandemia no han sido los adultos mayores, sino la población en edad laboral que perdió trabajos o que tuvo que hacer gastos catastróficos en salud. Otro elemento a considerar es el hecho de que la política social del actual régimen no aplica recursos adicionales a los ya considerados por anteriores gobiernos y según cifras del propio INEGI, el gasto en programas sociales es menor al que se ejercía en el 2015. Resulta evidente que frente a cualquier crisis económica el Estado tiene una responsabilidad por aumentar el gasto social para ayudarle a las personas afectadas a salir de su situación de precariedad, esto ha ocurrido en la mayoría de las economías, sin embargo, nuestro país se ha visto reacio a aumentar el gasto social, so pretexto de que al hacerlo se corre el riesgo de sobre endeudar al país, medida acertada en condiciones normales, pero peligrosa cuando los ciudadanos “de a pie”, no tienen trabajo. Sobre esto tenemos evidencias, pues una de las principales razones por las cuales la pobreza se redujo notablemente de 1958 a 1984 en México, fue precisamente porque durante esos años el gobierno tuvo un gasto más elevado, que permitió mejorar acceso a servicios básicos. Pedro Rangel, Maestro en Políticas Públicas. Harvard University, publicaba recientemente un texto titulado “La rebelión de las clases sociales” (Forbes, México. Julio 14,2021). En dicho texto explica las principales preocupaciones de cada grupo social en México, mencionando, por ejemplo, que en las clases altas uno de los sentimientos positivos que predominan es la necesidad de creación (de industrias, empleos, etc.), los sentimientos negativos son la codicia. En las clases medias lo positivo es el deseo de seguridad y el negativo el miedo a la pérdida, mientras que, en las clases mas desprotegidas, el sentimiento positivo es la esperanza de una vida mejor y el negativo, la desesperación por no encontrar futuro y esto es preocupante y peligroso para un México que cuenta con un gran número de pobres que no encuentran la salida.

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