Columnas DIÁLOGO EMPRESARIAL

La importancia de la inversión en infraestructura pública

Por todos es bien sabido que la infraestructura de cualquier ciudad, es la base de su crecimiento económico, lo que se traduce en una mejor calidad de vida y un mayor nivel para sus habitantes.

Por todos es bien sabido que la infraestructura de cualquier ciudad, es la base de su crecimiento económico, lo que se traduce en una mejor calidad de vida y un mayor nivel para sus habitantes.

El observatorio “México cómo vamos?” nos coloca en semáforo naranja en el indicador de crecimiento económico, actualmente, nuestro Estado debería ir creciendo al 4.5% anual y sin embargo durante el 2018, el crecimiento fue del 3.3%, uno de los principales atractivos para atraer inversión es precisamente la infraestructura de las ciudades, concepto del cual en Tijuana necesita de gran apoyo por parte de la Federación, no solo en nueva infraestructura, si no en el mantenimiento de la ya existente.
Para este 2019, de acuerdo al presupuesto de la Federación lo destinado para Baja California en materia de Comunicaciones y Transportes, lo que incluye, construcción, reconstrucción, mantenimiento, mantenimiento de caminos rurales, así como estudios y proyectos, es de mil 79 millones de pesos, lo que significa 1.5% menos que en 2018, de los cuales sólo se destinarán 692 millones de pesos para la construcción de carreteras, 22.2% menos que en 2018 y esta inversión será canalizada básicamente al municipio de Ensenada.
De acuerdo a cifras del Inegi en febrero de 2019 en cuanto a construcción, bajó el valor real de la producción en Baja California, sólo de enero a febrero decreció en un -12.0% pero comparado con enero de 2018 la disminución es de -39.1% acumulando cuatro meses continuos de resultados negativos.
 Sin embargo el sector privado sigue creyendo en nuestra ciudad, vemos enormes construcciones, no sólo de oficinas y vivienda vertical, sino también torres dirigidas al turismo médico, centros comerciales, naves industriales y estacionamientos múltiples.
Sin lugar a dudas, Tijuana es una ciudad noble, que requiere que no solo los  inversionistas si visualizan su grandeza sigan invirtiendo, el reto se encuentra  en que esa misma visión la vean nuestros Gobiernos,  lo entiendan y hagamos a esta ciudad más grande, prospera y ordenada.


*El autor es Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

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