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Columnas Águilas y serpientes

La Infodemia y los sabiondos

El coronavirus es la primera pandemia de la historia en la que se emplean a gran escala la tecnología y las redes sociales para ayudar a las personas a mantenerse informadas y conectadas.

Por Rafael Liceaga

El coronavirus es la primera pandemia de la historia en la que se emplean a gran escala la tecnología y las redes sociales para ayudar a las personas a mantenerse informadas y conectadas. Pero al mismo tiempo, esta tecnología ha permitido el virus de la infodemia, que obstaculiza los esfuerzos de todos, comprometiendo la pronta salud de la gente.

Una infodemia es una sobreabundancia de información, principalmente errónea, para socavar la respuesta a algo. Hoy principalmente es para dañar a otros por cuestiones políticas o entorpecer los esfuerzos de salud pública; y promover otros intereses de determinados grupos o personas. La información errónea y falsa perjudica a las personas y amenaza los logros en materia de salud, como toda la información malintencionada que se ha dado con motivo de las vacunas, poniendo en peligro el freno a la pandemia.

Lainformaciónincorrectavienedegentemala,quepolarizael debate público sobre los temas que se estén tratando; da pie a discursos de odio; potencia el riesgo de conflictos, violencia; y amenaza a la democracia, los derechos humanos y la cohesión social.

Dado que la pandemia sigue generando problemas de toda índole, en los gobiernos y en las sociedades, incluyendo incertidumbre y ansiedad, urge aplicar medidas contundentes para contrarrestar la infodemia y establecer un enfoque coordinado entre los estados y la sociedad civil, en sus responsabilidades en la lucha contra la información falsa.

Pero esa lucha, se tendrá que incrementar aún más, ya que se vienen para Baja California elecciones, y en ellas, las fuerzas políticas que promueven el juego sucio, incrementarán la infodemia, los odios, y todo aquello que les represente que su oposición pierda credibilidad. Para evitar esto, se necesitará promover la informaciónprecisabasadaendatoscientíficosyprobatorios,dirigidaatoda la gente; y previniendo y combatiendo la propagación de información errónea y falsa. También se tendrá que hacer un llamado a los usuarios de las redes sociales y a los medios de comunicación, para que se sujeten a estrategias y herramientas eficaces y éticas, para responder a la infodemia.

Otro monstruo que ataca fuerte es la persona sabionda, que es la que presume de ser sabio sin serlo o quiere introducirse en la resolución de cualquier dificultad, con poco o nulo conocimiento. Estamos viviendo momentos trascendentales para la humanidad y afloran los sabiondos por doquier. Esos que lo mismo saben de economía, de políticas públicas o de vacunas.

Nos está agobiando el México de la mediocridad. Por eso, no hay tiempo que perder para desenmascarar a los mediocres con urgencia. Es una plaga que se extiende como el virus. Los encontramos en la política, en las artes, en los medios de comunicación, en la educación, en los mercados, en las religiones y en los “chats” que proliferan por todas partes. Los mediocres son tóxicos, y suelen complicar la vida a los demás por su propia incompetencia y “mala leche”. No ayudan, pero cómo confunden. Guácala.

*El autor es consultor en participación ciudadana, desarrollo social y cultura de la legalidad.

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