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Columnas Quietud del movimiento

Gobierno de viejos lobos

Si algo podemos admitir es que hemos dado control absoluto a una legión de seres con ideas decrépitas y trasnochadas cuyo interés no es servir a la gente sino encumbrarse en el poder...  

Por Roberto Quijano Luna

Si algo podemos admitir es que hemos dado control absoluto a una legión de seres con ideas decrépitas y trasnochadas cuyo interés no es servir a la gente sino encumbrarse en el poder y beneficiar a sus allegados. No hay visión de estado, no hay proyecto, no hay equipo. Solo un ejercicio autoritario y cortoplacista del poder.

El actual gobierno estatal, en vez de reclutar a cuadros con ideas nuevas y creativas para atender los múltiples problemas que nos aquejan, se dedicó a resucitar personajes que estaban olvidados en el sótano de la vergüenza política. En pleno 2020 padecemos un gobierno digno de 1970. Autoritario, gansteril, opaco y soberbio. En 1970 podías salirte con la tuya amenazando a la prensa o efectuando violaciones al orden constitucional, hoy hay mayores (débiles quizá) contrapesos.

Lo más trágico no serán los resultados mediocres que nos entregue este gobierno sino el tiempo perdido. El tiempo es un bien escaso que debe de aprovecharse al máximo, sobre todo en política. Mientras el actual gobierno se dedica a la “plata o plomo”, el estado continuará en este proceso de decadencia. La violencia, pobreza, abandono y suciedad crecerán. Otra generación perdida.

Me entristece por el potencial que dejamos pasar. Al mismo tiempo que otros lugares progresaron, Baja California se estancó y degeneró. Adjudico especial responsabilidad de este embrollo a nuestra incapacidad de organizarnos y participar en la vida pública. Los únicos interesados en participar son los ambiciosos vulgares que añoran la política setentera. Vaya, los viejos lobos.

Soy de la idea que las ideas de los viejos lobos que nos gobiernan son altamente perniciosas y harán daños irreparables a la vida pública. Cuando los veo, leo o platico con ellos siento que vivimos en universos distintos. Son fieles representaciones de la imagen del macho mexicano testarudo que afirma saber lo que hace cuando lo único que logra es hacer el ridículo. Los viejos lobos en el poder saben exactamente lo que hacen. Ellos creen que su visión del mundo es la correcta y se sienten intitulados a ejercer el poder como les plazca. Ofrecer notarías a aliados políticos, consultas ilegales, invadir propiedad federal, extorsionar a deudores y alcaldes. Lo hago porque quiero y porque puedo. Todo por sus pistolas (literalmente).

Francamente no vislumbro un mejor futuro con la generación X o millennial, muchos se formaron bajo el cobijo de los viejos lobos. No obstante, considero que la salida de los viejos lobos debe darse pronto. No quiero que mi estado siga siendo gobernado por quienes creen que amenazando a la prensa o violando la constitución le hacen un bien a la gente. Si te rehúsas a participar en la vida pública de tu comunidad esto seguirá así.

Los problemas de Baja California seguirán creciendo. No hay una sola tarea del gobierno que se esté haciendo bien. Las calles destruidas, la violencia aumentando, las ciudades sucias, el tráfico aumentando, las adicciones escalando. Todo esto es producto del desgobierno de los viejos lobos y nuestra falta de participar en la vida pública. Deje de ser engañado y confronte los hechos que tiene frente a usted.     

*El autor es abogado y estudiante de maestría en administración y políticas públicas.

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