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Columnas #SomosToros

Expansión

En entregas anteriores hablamos de la posible expansión que se viene para la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y que es probable se dé para la temporada 2021.

Por Armando Esquivel

En entregas anteriores hablamos de la posible expansión que se viene para la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y que es probable se dé para la temporada 2021.

Aunque la LMB no ha hecho un anuncio oficial al respecto, diversas versiones exponen que el padrón de socios aumentaría de 16 a 18 con el ingreso de equipos en las plazas de Veracruz y Guadalajara, que se supone podrían llamarse Rojos del Águila y Charros de manera respectiva.

Dicen que “cuando el río suena es porque agua lleva” y a pesar de que en el circuito veraniego no ha habido ningún pronunciamiento oficial, tampoco se ha escuchado a ningún directivo desmentir estos rumores.

Lo único que hemos confirmado a través de un comunicado de LMB, es que un grupo de empresarios envió una carta intención a la liga para solicitar el ingreso a la competencia, pero de ahí en fuera no hay nada más por parte del organismo rector de la pelota veraniega.

También el mandatario estatal en Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, aseguró en un promocional que el beisbol regresaría al puerto y se ha informado que una convocatoria para un proceso de licitación ya está en marcha para elegir a la empresa que se encargará de remodelar el Estadio Deportivo Universitario Beto Ávila.

Pues bien, vamos a pensar que esto ya es un hecho y que tanto Veracruz como Guadalajara estarán dentro en la temporada 2021 de la LMB.

¿En qué zona ubicaría usted a cada uno de ellos?

La decisión fácil y rápida sería repartir a uno para cada zona, es decir, Rojos del Águila de Veracruz en el sector Sur y a Charros de Jalisco en el pelotón norteño. Tiene cierta lógica y sería lo más conveniente sin mover a nadie que no esté involucrado en esta expansión, que al final de cuentas va a afectar a todos en el buen sentido de la palabra.

Así sería la conformación con los equipos en el Norte encabezados por los “tres gigantes” que son Toros de Tijuana, Acereros del Norte, Sultanes de Monterrey, acompañados de Saraperos de Saltillo, Generales de Durango, Tecolotes de los Dos Laredos, Rieleros de Aguascalientes, Algodoneros de Unión Laguna y Charros de Jalisco.

En el Sur jugarían Diablos Rojos del México, Tigres de Quintana Roo, Leones de Yucatán, Guerreros de Oaxaca, Pericos de Puebla, Bravos de León, Olmecas de Tabasco, Piratas de Campeche y Rojos del Águila de Veracruz.

¿Se ve bien no?

Nueve equipos por zona, juego interzonas todo el año, ya que son grupos impares y mientras ocho equipos juegan en su zona, los que “sobren” se medirán en duelos cruzados y así será entre los que vayan “descansando” o quedando libres en su respectivo grupo.

Igual clasificarían cuatro de cada zona a playoffs, pero hay que recordar que con más equipos será muy probable que las escuadras sólo se medirán en una serie a los rivales de la zona contraria, es decir, Toros podría medirse a Diablos Rojos en set de tres juegos que podría ser en Ciudad de México o en el estadio Chevron, lo que haría que cuatro o cinco equipos del Sur no visitaran el inmueble del Cerro Colorado en cada temporada.

Bueno, esa fue la decisión fácil, un equipo de expansión para cada zona y a jugar, pero yo haría algo diferente.

Mi decisión sería alinear a los dos equipos de expansión, en este caso Veracruz y Guadalajara, en la Zona Sur, pero para que los dos grupos tuvieran el mismo número de invitados, movería a Bravos de León a la Zona Norte.

Sólo 128 kilómetros separan a las ciudades de Aguascalientes y León, sin embargo Rieleros es comparsa en la Zona Norte y Bravos lo hace en el Sur, algo que entendemos –el sembrado en distintas zonas- se hizo por necesidad y porque “no había más”, pero creo que esta expansión podría ser la oportunidad de subsanar esta inconsistencia y ubicar a ambos en la parte Norte de la liga, algo que le ayudaría mucho en la logística a este par de escuadras que además deben tener una rivalidad natural por la geografía.

Ahora los norteños jugarían con Toros de Tijuana, Acereros del Norte, Sultanes de Monterrey, acompañados de Saraperos de Saltillo, Generales de Durango, Tecolotes de los Dos Laredos, Rieleros de Aguascalientes, Algodoneros de Unión Laguna y Bravos de León.

En el Sur yo dejaría a Diablos Rojos del México, Tigres de Quintana Roo, Leones de Yucatán, Guerreros de Oaxaca, Pericos de Puebla, Olmecas de Tabasco, Piratas de Campeche, Rojos del Águila de Veracruz y Charros de Jalisco.

Con este armado de grupos, la rivalidad natural de nuestro país entre Guadalajara y Ciudad de México quedaría lista para explotarla como se hace en el futbol con las Chivas y América.

Es cierto que esto no es futbol y a muchos beisboleros de cepa les “salen ronchas” cuando se menciona el deporte de las patadas, pero si algo tiene el “soccer” es popularidad, éxito y buen manejo de la mercadotecnia, así que hay que tratar de imitar lo bueno de este deporte y aterrizarlo en el beisbol, por lo que sería muy benéfico para la pelota nacional esa rivalidad deportiva entre las dos ciudades más grandes de nuestro país.

Cuídese mucho.

Buen día, es martes; que hoy le vaya bien.

Goodbye Horses…..!!

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