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Columnas De historia y algo más

El pasado

Desde que somos pequeños se nos habla de la importancia de conocer la historia.

Por Jaime Navarro

Desde que somos pequeños se nos habla de la importancia de conocer la historia, de los personajes históricos importantes, de los pueblos o civilizaciones de la antigüedad o movimientos sociales. Y es que al conocer todos estos datos es posible entender el presente en el que vivimos, ya sea historia local o mundial. Si un pueblo o nación no es capaz de recordar su historia, corre el serio riesgo de repetirla, si se olvidara el pasado es muy probable que se volviera a discutir por las mismas disputas y se cometerían los mismos errores, pues no hubo aprendizaje. Junto con esto se debe añadir la importancia de conocer sobre la historia mundial, al comprender todo en profundidad, como por ejemplo datos, detalles y hechos puntuales, permitirán conocer el marco histórico que une a todas las naciones y la importancia en la historia, política y economía de hoy. Así como también al aprender historia se captan conceptos e ideas básicas para entender las relaciones humanas, cómo se desarrolla la naturaleza y los seres humanos. Los hechos ocurridos en el pasado, ya sean guerras o revoluciones han dado  forma a cómo son los  países en la actualidad. Esto se puede percibir al comparar mapas actuales con los de antaño, pues los cambios de fronteras y territorios son evidentes  Como por ejemplo si estudiamos historia mundial será posible entender por qué África es un lugar tan subdesarrollado, o por qué todos los países luchan por sus territorios con tanta vehemencia. Es decir que al entender lo sucedido en el pasado  y la situación actual, podremos anticiparnos a algo que podría afectar al país y evitarlo de la mejor manera posible. La importancia de nuestra historia radica en el hecho que ella nos permite conocer nuestro presente. Para conocer nuestra realidad actual necesariamente debemos irnos al pasado y tratar de entender los procesos, que nos han llevado a estar como lo estamos ahora, en todo orden de cosas, ya sea desde el ámbito económico, político, social y cultural. Se estudia el pasado en virtud de la problemática que plantea el presente. Es importante destacar que la comprensión debe ser de los procesos, estos nos permiten darle sentido y entender nuestra historia de manera más cercana y critica. México es rico en historia, desde las civilizaciones prehispánicas pasando por la colonización española, el virreinato, la lucha por la independencia y su consolidación, el porfiriato, la revolución, la construcción del nuevo estado mexicano y del autoritarismo agotado a la democracia, todo ese trayecto de la historia de nuestro país ha estado lleno de aciertos y desaciertos, por eso es importante conocer nuestra historia para aprender de ella y poder repetir los aciertos y evitar los desaciertos. El país no debe ser rehén de la historia, sucesos como el 2 de octubre, el 10 de junio, Acteal o Ayotzinapa, son para no olvidarlos, pero no para realizar actos vandálicos, formar comisiones, andar pidiendo perdón a personas o delincuentes que no lo merecen y que solo contribuyeron a dividir a este país o fiscalías especializadas que no sirven para nada, personas que solo quieren obtener beneficios económicos del gobierno o de algunos partidos políticos. Es tiempo de unir a todas las corrientes políticas, darle su debido lugar en la historia a personajes como Iturbide,  Porfirio Díaz o Don Eugenio Garza Sada que contribuyeron a tener un país tan maravilloso como el nuestro, la solución es ver hacia el futuro y no vivir del pasado.

*- El autor es ex presidente de la Federación de Colegios 
de Ingenieros Civiles de la República Mexicana.

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