No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Piensa

El papá de Sara

Sara Blakely es una joven empresaria de USA, quien acorde con la revista de negocios Forbes ostenta el récord de la mujer más joven en convertirse multimillonaria por sí mism, por medio de la Empresa que fundó, Spanx, dedicada a la elaboración de fajas y ropa interior para mujeres.

Por Octavio Ballesteros

Sara Blakely es una joven empresaria de USA, quien acorde con la revista de negocios Forbes ostenta el récord de la mujer más joven en convertirse multimillonaria por sí mism, por medio de la Empresa que fundó, Spanx, dedicada a la elaboración de fajas y ropa interior para mujeres.

Lo que la hace también manejarse aparte a Sara es que el éxito de su empresa lo logra sin apoyo de capital externo: con sus propios recursos, líneas de crédito y financiamiento de proveedores logra fincar a la misma.

Actualmente casada y con cuatro hijos, sigue siendo una persona centrada sin perder piso por sus logros profesionales.

El mejor consejo.

En una de las muchas entrevistas y charlas que ha brindado le preguntan cuál ha sido el mejor consejo que ha recibido, y no duda en dar la respuesta: por parte de su papá. Comenta que desde pequeña su progenitor se sentaba con ella y le hacía la misma pregunta: ¿en esta semana en que te equivocaste, en que fracasaste? No le preguntaba si había metido gol en el equipo de soccer, o si había salido bien en los exámenes, todo lo contrario: en que había cometido un error. Cuando Sara le decía a su papá en que había fallado en ese momento su papá le respondía: vengan esos cinco dedos, y alzando la mano la estrechaba y la felicitaba efusivamente.

Gracias a esto Sara logra entender que su papá la amaba a pesar de todo, y esta experiencia le serviría también para definir no solamente su futuro, sino también entender la definición de fracaso.

Sara agrega que su papá le transmite que el hecho de fallar simplemente te va llevando a lograr algo grande, lógicamente si persistes en tus esfuerzos.

Conclusión.

Sin lugar a dudas muchas veces hemos escuchado el consejo de la importancia de tomar riesgos, y que fracasar está bien, más sin embargo tendemos a no hacerlo por el tipo de entrenamiento que hemos recibido, sobre todo en las escuelas, de que solamente eres exitoso cuando das la respuesta correcta en el examen.

Por ello, estimado lector, más que aprender esto intelectualmente, lo que tenemos que hacer es intentar haciendo cosas, aunque no estés seguro del resultado, y hasta cierto punto sintiendo orgullo de haberte equivocado. El haber fracasado no es lo importante, sino el haberte animado hacer algo. Y como no te da vergüenza fracasar, sigues intentando cosas. Así le hizo Sara, y ese fue en el fondo él consejo de su papá.

No nos resta más que darles gracias estimados lectores por habernos aguantado otro año más, y desearles un veinte venirte estupendo. !feliz domingo!

Comentarios