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El ‘new normal’

“Cuando unos lloran, otros venden pañuelos desechables para limpiarse las lágrimas”.

“Cuando unos lloran, otros venden pañuelos desechables para limpiarse las lágrimas”.

¿Cómo será el regreso a la “nueva normalidad”? Esa es la gran pregunta y sobre ella se ha especulado muchísimo llegando a conclusiones diametralmente opuestas: desde los más escépticos contestando “todo será igual, nomás pase el miedo todo será normal” hasta los más catastróficos que aseguran que “nada será igual.”

A lo largo de esta ochentena he tenido la oportunidad de analizar muchísimas versiones sobre la nueva normalidad o el “new normal” que se avecina encontrando algunas coincidencias que hoy te quiero compartir. Entre toda ellas, la mejor propuesta es la de Luis Maizel, el reconocido economista egresado de la UNAM y la Universidad de Harvard.

El mundo se empieza a abrir de nuevo pero enfrentándose a una realidad que prácticamente está basada en la cautela, el miedo, la precaución. Ante esta poderosa emoción humana, los pronósticos no son nada halagadores para algunas industrias, pero sí abriéndose oportunidades para otras.

El nuevo normal nadie lo conoce, pero se recomienda observar los siguientes 4 aspectos:

1.- Distanciamiento. Esto provocará que muchos restaurantes no sobrevivan, sobre todo cuando las nuevas regulaciones están limitando la capacidad al 40%, con ingresos tan bajos no habrá proyecto que subsista. Lo mismo aplica para las aerolíneas en donde ya se habla de eliminar el asiento de en medio o los cines al 50%.

2.- Desempleo. De repente las empresas se dieron cuanta que no se necesitaban tantas personas, que el home office no era tan mala idea y que las oficinas son (o eran) meramente decorativas o fachadas de marketing en algunos casos. La industria inmobiliaria enfocada en oficinas o espacios comerciales se impactará muy severamente, será urgente su re-inversión.

3.- Pobreza. Como consecuencia del desempleo, la reducción del gasto doméstico provoca una reacción en cadena dramático y peligroso. Dramático porque estamos hablando de millones de familias que no serán capaces de cubrir sus gastos básicos y peligroso porque la desesperación de las personas podrá resultar en aumento a robos, violencia, problemas de salud, etc.

4.- Estados Unidos. La apertura del mercado más importante del mundo y además vecinos nuestros, empezará a recuperar sus fuerzas aunque no hay indicadores que pronostiquen niveles de normalidad como los que tenían hace unos meses. Aún así, las cadenas productivas se reactivarán y eso será muy bueno para México. Y si le agregamos que el conflicto con China se eleva debido a un posible manejo irresponsable del virus, el gobierno norteamericano podría llamar de regreso a sus empresas en el extranjero aumentando las posibilidades de México, en particular la frontera Norte, como el lugar perfecto para instalar sus operaciones globales.

Yo no tengo una bola mágica, pero la información seria que circula y la lógica elemental sugieren que, efectivamente, viene un mundo austero y basado en el miedo como eje rector para la toma de decisiones. Ante esto, la recomendación no puede ser otra más que ser más razonables con el gasto, detener el uso de tarjetas de crédito, ser empáticos con los demás, ayudar al necesitado y crear oportunidades de desarrollo y empleo para otros porque bien dicen por ahí que “cuando unos lloran, otros venden pañuelos para limpiarse las lágrimas”.

*El autor es director de Testa Marketing, investigación de mercados.

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