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Columnas Sueños de plata

El escándalo. Dir. Jay Roach

En 2016 salió a la luz pública lo que antes era un secreto a voces dentro de las oficinas del canal de noticas FOX News. El gerente general, Roger Ailes, fue acusado de abuso sexual por una de las conductoras del canal, Gretchen Carlson.

Por Manuel Ríos Sarabia

En 2016 salió a la luz pública lo que antes era un secreto a voces dentro de las oficinas del canal de noticas FOX News. El gerente general, Roger Ailes, fue acusado de abuso sexual por una de las conductoras del canal, Gretchen Carlson.

Esto, a su vez, reveló la forma en que el ejecutivo decidía quién avanzaría dentro del canal, obtendría programas propios o un mínimo de tiempo al aire, basado en la respuesta que este obtuviera a sus peticiones sexuales. En sus pláticas/audiciones a puerta cerrada dentro de su oficina, solicitaba a las candidatas a portar ciertas prendas o levantarse la falda frente a él, siempre justificándolo con la afirmación de que se trataba de un medio visual en donde la imagen era lo más importante.

Durante el mismo año Megyn Kelly (interpretada por Charlize Theron) confrontó, durante una entrevista, al entonces candidato a la presidencia, Donald Trump, por sus comentarios misóginos, lo cual detonó otro gran conflicto en FOX, la casa oficial de la propaganda Republicana (el equivalente en México a la relación simbiótica entre Televisa y el PRI).

El desafío de Kelly enfureció a los telespectadores de FOX (rednecks republicanos), y creo una guerra de twitter en su contra, liderada por el mismo Trump que le espetó insultos en la red durante toda una noche, recibiendo el apoyo y retuits de sus fanáticos.

El tercer personaje femenino en la dramatización de los hechos por Jay Roach, Kayla Popisil (Margot Robbie) es una amalgama que representa a todas las mujeres jóvenes que fueron acosadas sexualmente dentro del canal, no únicamente por Roger Ailes, sino por una gran mayoría de ejecutivos y conductores.

Roach resume los hechos de la denuncia y eventual caída de Roger Ailes, que anteriormente fueron presentados en un miniserie de Showtime, de una forma sencilla y adaptando la realidad para simplificar la narrativa. Su decisión en cuanto al aspecto visual es presentar todo a manera de dirección televisiva, usando en todo momento acercamientos constantes a personajes y objetos, así como paneos de cámara intencionalmente torpes, como si, en todo momento, se tratara de una transmisión en vivo y en estudio.

Uno de los aspectos más perturbadores, característico de las mujeres republicanas (y que convencidas y orgullosas de su decisión votaron por Trump), es el hecho de que una gran mayoría de las empleadas de FOX siguieron defendiendo a su líder, Ailes, después de las denuncias y demandas, convencidas de que, así como él las había encumbrado, de igual forma podría acabar con sus carreras de no apoyarlo.

     La cinta exhibe el clima laboral (y social) en el que se han encontrado las mujeres durante décadas. Un mundo dominado por hombres que deciden sus futuros en base a su accesibilidad ante avances sexuales. La objetivación de la mujer es resumida por el personaje de Roger Ailes (John Lithgow), durante una secuencia en que discute con Gretchen (Nicole Kidman), sobre su segmento realizado sin maquillaje, por motivo del día de las niñas, “Nadie quiere ver a una cuarentona sudando. ¡Objetos!”. 

Esa es la visión de una gran mayoría de los hombres poderosos respecto de las mujeres a su alrededor y bajo sus órdenes. Los hechos representados también hacen eco de la reciente acusación de Harvey Weinstein, así como la imagen de Ailes apoyado en una caminadora para poder moverse anticipa las apariciones de Weinstein en el juzgado.

Dos hombres en la cima de sus respectivas industrias, que abusaron de su poder, finalmente derrotados por las mujeres de las que abusaron, convertidos en las piltrafas que en realidad siempre fueron. Ailes murió un año después de haber sido despedido de FOX, como consecuencia de la revelación pública de las denuncias colectivas en su contra.

El final es presentado como una resolución positiva donde el villano es castigado y existe un esbozo de justicia. Sin embargo esta promesa es endeble en un país donde el presidente es un reconocido misógino, así como un autoconfesado y orgulloso acosador de mujeres.

Y a nivel nacional las expectativas son mucho más fatídicas cuando el hecho de que diariamente diez mujeres sean asesinadas no amerita ni siquiera ser un escándalo, y entre más cruentos sean los casos, mayormente serán explotados como un espectáculo mediático más.   

*El autor es editor y escritor en Sadhaka Studio.

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