No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Entre vinilos

El desamor en tres minutos de duración

La música, las plataformas digitales fueron parte de nuestras vidas, pero el convivio diario con la pareja y familia tuvo consecuencias no muy positivas.

Por Daniel de la Torre

Poco a poco los mexicanos estamos adaptándonos a la "nueva normalidad, algunos ya regresaron a sus trabajos, muchos comerciantes ya abrieron sus establecimientos, la economía se está reactivando, por lo pronto siguen cerrados cines y no hay fecha para conciertos y obras de teatro aún.

La música, las plataformas digitales fueron parte de nuestras vidas, pero el convivio diario con la pareja y familia tuvo consecuencias no muy positivas. Pleitos a veces sin sentido, hartazgo y ansiedad fueron también parte del confinamiento.

Platicaba con una amiga sicóloga y me decía que durante los primeros tres meses de la pandemia, nunca imaginó tener tantas consultas vía Zoom, ya que esta nueva modalidad ha puesto a prueba la capacidad de todos los que nos ayudan con nuestra conducta.

Desde el año pasado, según datos oficiales del Inegi, las separaciones y divorcios han ido creciendo en nuestro país y este encierro provocó que muchas parejas tuvieran conflictos que las llevaron a tomar decisiones radicales.

Las rupturas amorosas, divorcios, engaños, infidelidad, siempre han existido, actos humanos que se vuelven canciones, el desamor, el sufrimiento y las traiciones se ven reflejadas en producciones musicales (de 3 minutos de duración en promedio) y los compositores dan rienda suelta a su imaginación, aunque estos no lo hayan vivido.

Voy a mencionar aquellas canciones del recuerdo que se me vienen a la mente de inmediato, por ejemplo "Tómame o déjame" del grupo español Mocedades, quién no recuerda la frase: "Tú me admiras porque callo y miro al cielo, porque no me ves llorar". Esta canción fue grabada en el quinto disco del grupo, realizada en 1974 y hasta la fecha sigue muy presente. María Conchita Alonso hizo cóver a mediados de los ochenta. Hablando de la venezolana, ella también tuvo sencillos como "Noche de copas" y "O ella o yo", que fueron éxitos radiofónicos en su momento y la gente los sigue recordando.

Un clásico ochentero es "Cruz de navajas" de Mecano, pertenece al álbum "Entre el suelo y el cielo", canción que en 1986 ocupó los primeros lugares en las listas de popularidad de España y Latinoamérica. Un año después Timbiriche lanzó su séptima producción, teniendo como primer sencillo "Besos de ceniza", que también fue la locura entre las adolescentes de la época.

En esos años sonaban "Déjala" o "Es ella más que yo" de Yuri, canciones donde ella suplicaba a su amante que terminara la relación con su esposa, la cantante siempre en polémica por la letra de sus melodías, pero la década de los 80 se caracterizaba por eso, sobre todo con los baladistas.

Ya para los noventa, aparece la chilena Myriam Hernández, quien tuvo éxito gracias a "Huele a peligro", canción que habla de la fractura de una relación y ella se siente atraída por un amigo, otra propuesta fue la de Ana Cirré con "Casi perfecto", que habla de una relación prohibida, sin futuro.

"Labios compartidos" de Maná también forma parte de esta lista, así como "Mariposa traicionera". Algunos éxitos más recientes son "Te quise olvidar" de MDO y "Secreto" de OV7.

Para finalizar qué les parece "Culpable o no" de Luis Miguel, nunca supimos realmente a quién se la dedicaba, pero en la serie de su vida, supimos que fue a Mariana Yazbeck, quien al parecer lo engañó con Alejandro González Iñárritu, cosas del destino, ¿quién lo iba a pensar?

Muchas gracias por su espacio y recuerden siempre confiar en el tiempo, hasta la próxima semana. Los espero mañana sábado en "Tocadiscos" por Click 104.9 a las 5 de la tarde. Bonito fin de semana a todos.

*El autor es comunicador y director de Radio Media Escuela de Locución

Comentarios