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Columnas

Economía de mercado con responsabilidad social

“La pobreza ya no será sediciosa 
cuando la riqueza no sea opresiva.”

Napoleón III

Por Ignacio Calderón Tena

A raíz del fracaso del socialismo y la caída del muro de Berlín, pareciera que muchos países retomaron el esquema del capitalismo, pero de manera férrea, surgiendo una nueva versión del liberalismo a ultranza, el «neoliberalismo», el cual limitó la participación del Estado en la economía, la apertura comercial, la desregulación administrativa, la privatización de las empresas públicas, la disciplina fiscal y la reducción o eliminación subsidios para ciertos bienes y servicios.

La “ley del péndulo” se aplicó, al pasar de un esquema socialista, a un neoliberalismo sin cortapisas el cual,  trajo beneficios para la sociedad en términos generales, pero se olvidó de los más desprotegidos, a pesar de que muchas economías optaron por introducir algunos conceptos del llamado “Estado de Bienestar”, que es el conjunto de acciones y obras por parte del Estado para  ayudar en la redistribución económica y el bienestar general de la población, como consecuencia de algunas alteraciones macroeconómicas que generan pobreza en la población y que es necesario paliar. Sin embargo, el uso indiscriminado de las medidas propuestas por el Estado de Bienestar, también generan distorsiones económicas difíciles de atemperar en el tiempo.

Es evidente que los modelos económicos anteriores presentan fallas que no han permitido sacar de la pobreza a millones de mexicanos. Solo recordemos que el mismo CONEVAL, reporta que entre 2008 y 2018 el porcentaje de mexicanos con ingresos por debajo de la línea de pobreza extrema permaneció igual, aunque subió en número de personas (de 18.7 a 21 millones) y en el caso de pobreza moderada, solo se pudo remontar un 0.2% de la población, por lo que el efecto de los presupuestos de ayuda social en nada ayudaron a combatir la pobreza. (https://www.coneval.org.mx/).

En tal virtud, resulta de particular importancia conocer un sistema económico que ha probado ser exitoso en un país que sufrió las graves consecuencias de ser vencido en 2 guerras mundiales y haber padecido además las sanciones económicas impuestas por los países ganadores, sin olvidar su costosa recuperación económica.

No debemos olvidar que esa recuperación se consiguió prácticamente con sus propios recursos, pues Estados Unidos, como potencia ganadora de la Segunda Guerra Mundial, y quien fue la única economía que había quedado con toda su infraestructura económica intacta, diseñó y ejecutó el Plan Marshall en 1947, para canalizar  8 mil millones de dólares, de aquel tiempo, para la reconstrucción de Europa, dejando fuera a Alemania, sobre la cual se había considerado, incluso, la destrucción de su infraestructura industrial para transformarlo en un país agrícola, como parte de las sanciones. Sin embargo, al final se le otorgaron 840 millones de dólares para su reconstrucción.

Frente a este escenario adverso, Konrad Adenauer, lanzó su programa de gobierno con la “Economía Social de Mercado”. Programa del que hablaremos en este trabajo y que duró hasta su retiro en 1963

El modelo de “Economía Social de Mercado”, llamado por algunos posteriormente (COPARMEX), como “Economía de Mercado con Responsabilidad Social”, se basa en combatir los excesos de la economía capitalista, como por ejemplo la lucha despiadada de la competencia, que si bien elimina a los ineficientes también resta oportunidad a los débiles y concentra la riqueza en unos cuantos.

La siguiente semana entraremos a analizar este interesante modelo económico.

*- El autor es asesor empresarial en cabildeo.

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