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Columnas Agua Caliente

Crimen a la vista

Tratándose de impunidad en México, no hay nada más fácil que voltear en este momento al Mar de Cortés, frente al puerto de San Felipe.

Por Agua Caliente

Tratándose de impunidad en México, no hay nada más fácil que voltear en este momento al Mar de Cortés, frente al puerto de San Felipe.

Decenas de pescadores arrojan sus redes para pescar la especie protegida de la totoaba, con la finalidad de extraer su vejiga natatoria, conocida como “buche”, para proceder a la venta clandestina a contrabandistas, para enviar el codiciado producto a China, puesto que en el gigante asiático es vendida en miles de dólares.

Esta última oleada de pesca ilegal iniciada el pasado sábado ha sido documentada y dada a conocer a nivel internacional por los activistas de la organización Sea Sheperd.

La noticia de la pesca ilegal en el hábitat de la vaquita marina ha dado la vuelta al mundo, ante la indiferencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno, empezando por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y de ahí para abajo hasta llegar a la esfera municipal.

El mundo es testigo en este momento de la impunidad imperante en México, donde todos evaden su responsabilidad.

A nivel federal, todo parece indicar que desde las áreas encargadas de la seguridad en el país, Secretaría de Marina, donde firma como Secretario el almirante José Rafael Ojeda Durán; Secretaría de la Defensa Nacional, a cargo del general Luis Crescencio Sandoval; la Secretaría de Seguridad Ciudadana, con Alfonso Durazo al frente, han permanecido de brazos cruzados ante el embate de los pescadores furtivos.

Ni qué decir a nivel estatal, donde el fiscal regional de Mexicali, Pedro Ariel Mendívil, así como la directora de Seguridad Pública Municipal de Mexicali, María Elena Andrade Ramírez, tiran la bolita porque “es un asunto de la Federación”.

Tanto Mendívil como Andrade saben que ante un delito flagrante deben intervenir, detener a los presuntos delincuentes y ponerlos a disposición de la Fiscalía General de la República.

Pero queda claro que por cobardía o complicidad, nadie se atreve a intervenir para frenar este desastre ecológico. Solo basta echarse una vuelta por las playas de San Felipe para constatar cómo cientos de totoabas muertas, sin vejiga natatoria, son el último eslabón en larga cadena de impunidad.

Todo parece indicar que la 4T no va a intervenir puesto que de esa manera mantienen contentos a los pescadores ansiosos de obtener dinero por la veda a la pesca en el Alto Golfo de California, y más felices felices felices están, claro, los contrabandistas que obtienen miles y miles de dólares gracias a la impunidad que en el discurso todos dicen combatir.

Así que lo sucedido en el Golfo de California esta semana se puede sintetizar en dos palabras: Crimen impune.

Viudas ignoradas

Un total de 14 viudas de empleados del Ayuntamiento de Ensenada se manifestaron durante dos días en el Palacio Municipal alegando no recibir el pago que les corresponde y que incluso se les ha suspendido la atención médica en el Issstecali.

En diversas ocasiones el alcalde, Armando Ayala Robles, y el tesorero Municipal, Vicente Maldonado, han afirmado que solucionarán el problema, sin embargo, el pago de aguinaldos a los empleados del Sindicato de Burócratas ha complicado más la situación financiera del Municipio.

No obstante, ante la insistencia de las viudas, quienes no se han rendido a pesar de que algunas tienen graves problemas de salud, el tesorero se comprometió a que a partir de hoy se efectuarán los pagos y se reestablecerá la atención médica. Hay que estar pendientes y ver si así sucede.

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