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Columnas De historia y algo más

Concesiones 2.0

Históricamente desde su aparición la podemos considerar como remota, pues prácticamente se institucionaliza durante el feudalismo... 

Por Jaime Navarro

Históricamente desde su aparición la podemos considerar como remota, pues prácticamente se institucionaliza durante el feudalismo, ya que en esa época se hablaba de los privilegios que concedían los soberanos y los señores feudales a sus servidores, que consistía en el otorgamiento de ciertas extensiones de tierra, para que asumieran el carácter de administradores y en algunos casos de propietarios.

En México, y con la evolución de las instituciones jurídicas, políticas y administrativas del gobierno español, concretamente durante el siglo XVI se definieron las concesiones mineras.

En el rubro de instituciones de crédito, el primer contrato concesión que celebró el gobierno mexicano data del 29 de julio de 1857. En energía eléctrica también existen varias concesiones desde el año de 1895, con la explotación del río Necaxa, en ferrocarriles el 22 de Agosto de 1837, con la construcción ferroviaria de México a Veracruz, el 10 de mayo de 1849 el presidente de la Republica Don José Joaquín Herrera otorgó a Don Juan de la Granja un español naturalizado mexicano la primera concesión para establecer un telégrafo en nuestro país iniciando con ello las concesiones en la era de las telecomunicaciones.

En materia petrolera en la última del siglo pasado fueron aprovechadas por compañías extranjeras para vender petróleo del país causando un desequilibrio financiero, hasta que el 18 de marzo de 1938 el presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación, para que solamente se explotaran por el gobierno y en beneficio del pueblo Mexicano.

Como se puede apreciar el gobierno mexicano tiene más de 165 años otorgando concesiones de diversa índole, existen concesiones en televisión, radio, telefonía, en carreteras, puentes, ferrocarriles, aviación, minería, radiocomunicación, telefonía celular, transporte público, etc., en la gran mayoría de ellas los concesionarios con pocos recursos se han hechos millonarios y algunos de ellos como en la aviación cuando ya no ha sido negocio quiebran las empresas para que el estado las rescate y se conserven los empleos.

El hecho de que se otorgue una concesión no es una patente de corso para volverse millonario, y si no es negocio pues simplemente pedir la cancelación de la misma para que alguien con más experiencia e imaginación la opere, esto no significa que la simple concesión vaya a resolver los problemas económicos de los concesionarios y obviamente la autoridad que la otorga no tiene por qué resolvérselos.

El 27 de marzo del 2020 se publicó la ley de movilidad sustentable y transporte del estado de Baja California, tiene por objeto establecer las bases y directrices generales para planificar, regular, controlar, vigilar, gestionar la movilidad, el transporte público y privado de personas y bienes en todas sus modalidades, garantizando las condiciones y derechos para el desplazamiento de las personas de manera segura, igualitaria, sustentable y eficiente.

El servicio de transporte público está a cargo del Ejecutivo Estatal y lo prestará por conducto del Instituto de Movilidad Sustentable del Estado de Baja California, o previa declaratoria de imposibilidad lo podrá encomendar a personas físicas y morales mediante el otorgamiento de concesiones, permisos y autorizaciones.

Esta ley ha resultado en un fracaso total en su aplicación e implementación, el transporte en sus diferentes modalidades no ha mejorado ni mejorará, se creó un adefesio burocrático que para el caso de Mexicali no resolverá la movilidad urbana a un menor costo para el usuario y por supuesto tampoco se reestructurarán las rutas del transporte de pasajeros, la regulación de las plataformas digitales, el transporte de carga.

En el caso del transporte de carga seguirá el daño estructural a los pavimentos lo cual seguirá generando un círculo vicioso en el mantenimiento de los pavimentos.

*- El autor es ex presidente de la Federación de Colegios de Ingenieros Civiles de la República Mexicana.

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