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Columnas

Con o sin título universitario

Una de las interrogantes más complicadas es la de conocer hacia dónde va el mundo del trabajo.

Una de las interrogantes más complicadas es la de conocer hacia dónde va el mundo del trabajo.

Es fascinante la reflexión porque de ahí depende el desarrollo de las personas, las empresas, las universidades y el futuro de las naciones.

Un ejemplo sencillo de la complejidad del tema es la revolución que vive el sector educativo y el empresarial en donde los nombres de las carreras universitarias intentan asemejarse a las nuevas mezclas y fusiones de los roles en los trabajos o de la cultura actual. De ahí que existen ya carreras como Piratería Ética, Cultivo de Cannabis, Payasología o Ciencias del Surf.

Las reflexiones serias que se han hecho en el Foro Económico Mundial, la OCDE, la OIT y cuanto organismo estudia el mundo del trabajo, coinciden en una cosa fundamental: el futuro del trabajo estará basado en habilidades, no en títulos.

Definir las habilidades más importantes para desarrollar el hoy y enfrentar el mañana no es cosa sencilla, hay que considerar a las nuevas tecnologías, las redes sociales, la escala de valores sociales, las leyes, los retos políticos, los movimientos ambientalistas, entre otras cosas.

El Foro Económico Mundial publicó una lista de habilidades en crecimiento para fortalecer en el corto plazo y otras en declive. La información detallada la podrás encontrar en “Future of Jobs  Report 2018 – WEF.”

Las habilidades en crecimiento son: innovación y pensamiento analítico, estrategias de aprendizaje, creatividad, programación, pensamiento crítico, resolución de problemas complejos, liderazgo, inteligencia emocional, razonamiento lógico y sistemas de evaluación.

Las habilidades en declive son: precisión y destreza manual, memoria, finanzas administrativas, mantenimiento de tecnología, redacción, control de calidad, administración del tiempo y monitoreo de tecnologías.

De ninguna manera estoy afirmando que las universidades morirán y que son una pérdida de tiempo, lo que estoy diciendo es que no habrá institución de educación superior (del nombre, grupo, marca, prestigio o país que sea) que pueda comprender el futuro de la tecnología y la disrupción que esta provocará.

Lo que estoy observando y las tendencias lo confirman, es que el segmento laboral de mayor crecimiento – el de los independientes o freelancers – están conscientes de que la educación es algo que no se detiene, que es para siempre, que nunca termina y que no le importa si va con o sin título universitario.

* El autor es director de Testa Marketing, investigación de mercados.

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