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Célida, Claudia y AMLO tomar nota por favor

El 16 de septiembre de 2017, Hank Newsome, líder de un grupo de Nueva York llamado “Black lives matter” (la vida de los negros importa), arribaron a Washington a confrontar un grupo de apoyo a Trump que iban a tener un mitin.

Por Octavio Ballesteros

El 16 de septiembre de 2017, Hank Newsome, líder de un grupo de Nueva York llamado “Black lives matter” (la vida de los negros importa), arribaron a Washington a confrontar un grupo de apoyo a Trump que iban a tener un mitin.

Hawk había estado recientemente en Virginia confrontando otro mitin de blancos nacionalistas, donde había salido herido por una pedrada en la cara. Lo de Washington pintaba para algo “caliente” igual o peor.

Qué ocurre

Hawk y su team llegan al lugar del mitin, y empiezan a ver con mucho desdén a los seguidores de Trump. Estos a su vez empiezan a gritar lo siguiente: “USA, USA, USA, si no te gusta vete”. Los dos lados empiezan a intercambiar insultos, y como se nota que ya falta poco para que se arme el pleito todo mundo saca sus teléfonos y cámaras para empezar a grabar y subir a las redes sociales lo que estuviera ocurriendo.

Sin embargo acontece algo totalmente inesperado: Tommy Hodges, líder de los seguidores de Trump invita a Hank a que suba al escenario y tome el micrófono y diga su mensaje, le advierte que tiene dos minutos para darlo.

Hawk ya estaba listo para pelear, no para dar un mensaje, pero acepta y toma el micrófono. En ese momento recuerda algo que le pasó en Virginia, cuando iba a levantar una piedra y tirársela a los opositores: Una mujer ya mayor le grita que no haga eso, y le recuerda que su boca es su arma más poderosa. En este momento Hawk tiene oportunidad de usarla.

“Mi nombre es Hawk Newsome, soy el presidente de Black lives matter en Nueva York, y soy americano. Y la belleza de nuestro País es que cuando ves algo roto te puedes movilizar para arreglarlo”. Para su sorpresa la gente le aplaude.

“Nuestro movimiento nace porque la gente ve morir una persona de color en la televisión y no pasa nada. Nosotros no somos anti policía”. Sí lo son le grita alguien, y Hawk responde: “Somos anti-malos policías. Si un policía es malo hay que correrlo igual que un mal plomero, que un mal abogado, que un mal político. Nosotros queremos el derecho divino a la libertad, y a la búsqueda de la felicidad”. Todo mundo le aplaude. Termina Hawk su mensaje con lo siguiente: “Si queremos que nuestro país sea grande necesitamos hacerlo juntos”. Estalla el aplauso de toda la concurrencia. Cuando baja del estrado muchos de los fans de Trump lo abrazan, y uno de ellos le pide que lo honre tomándose una foto junto con su hijo.

Conclusión

Después del mitin por Trump le preguntan a Hodges como se le ocurrió invitar a Hawk al estrado, y responde: “Actualmente hay mucha violencia política en el ambiente, lo ve uno diario en las noticias, en las redes sociales, mucha gente es atacada por sus opiniones y preferencias políticas. Necesitamos tener un nuevo standard de vida, es hora de que la gente se dé la mano y esté de acuerdo en no estar de acuerdo. Si no lo hacemos nuestro país se desmorona”.

Esto que ocurre en Estados Unidos creo que perfectamente se está replicando en nuestro País. Si nuestros líderes políticos, religiosos, sociales, de empresa, de organismos, de universidades, no inspiran a convivir con personas que piensen diferente, y aprovechar lo mejor de las diferentes opiniones estamos creando una división que no conduce a nada bueno.

Termino con una expresión que me gustó mucho la primera vez que la oí: “Cuando argumentas con alguien, ¿es para descubrir la verdad o para ganarle la discusión?”.

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