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Columnas Ecoanálisis

Cabezas largas en Sonora

El título de este Ecoanálisis pudiese desconcertar a algunos. Pero atrapa al lector y lo prepara  para asimilar este curioso mensaje.

Por Alberto Tapia

El título de este Ecoanálisis pudiese desconcertar a algunos. Pero atrapa al lector y lo prepara  para asimilar este curioso mensaje. Quizá, sólo quizá, Usted, ecológico lector, como Yo, en algún momento de nuestra vida nos asombramos cuando vimos por primera vez un cráneo humano deformado, alargado hacia atrás. El fenómeno se conocía en Egipto y China, más tarde en Perú. Luego entre los Mayas, cada vez más cerca de Baja California. La revista Arqueología # 154 del Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, anuncia un nuevo descubrimiento de cráneos deformes o cabezas largas, ¡pero ahora tan cerca como en Sonora!
En la cuenca del Río Yaqui, el llamado Valle de Ónavas tiene un lugar conocido como El Cementerio y muy bien bautizado por cierto. Entre hace 1,400 y 1000 años, prosperó aquí por cuatro siglos una cultura única, que no contiene elementos de sus vecinos y posteriores pobladores, entierros de individuos con el cráneo alargado debido a haber sido deformado desde temprana edad, con tabletas que presionaban el hueso tierno del infante por años. ¿Dolía? No puedo opinar al respecto.
En Egipto, por ejemplo, tener el cráneo alargado era distintivo de ciertos individuos y grupos de ellos que fueron elegidos para tal procedimiento. Independientemente de la posición social en su cultura, visualmente sobresalían del resto de la sociedad. ¿Qué origen pudo haber tenido esta práctica cultural del pasado? ¿Copiaron a alguien deforme? Si así fuese, debió ser alguien importante, de gran conocimiento o poder físico o político. Alguien a quien valía la pena imitar no importa el costo y sacrificio de someterse a tan terrible prisión física en la cabeza. Pero seguramente no trastornaba al elegido ya que llagaban a adultos y eran enterrados con pompas fúnebres distinguidas del resto.
En Sonora, el promedio de vida de esta cultura en particular era de entre 20 y 35 años, mientras que sus vecinos y casi toda Mesoamérica fue de 45 A 50 años en el tiempo que vivieron los “cabezas largas” en Ónavas. ¿A dónde se fueron? Quizá no dejaron este valle fértil, quizá abandonaron la práctica de alargar las cabezas de algunos de sus niños por eso no se han encontrado otros fuera de Ónavas. Lo que me intriga es ¿por qué en lugares tan distantes se hacía lo mismo? ¿Tenían los pueblos antiguos alguna comunicación hasta ahora desconocida para nosotros? La historia nos dice que tal práctica no hizo seres superiores y por ello se abandonó.
Como todas las culturas de la época justo antes del arribo europeo, pertenecieron a la edad de piedra, sus herramientas, armas y utensilios de su vida diaria eran de piedra, por ello destaca el hallazgo en Isla Espíritu Santo, B.C.S., que comentamos hace dos semanas con el título de “Fierros misteriosos”, un entierro humano de hace 12 mil años que tenía cuchillos, puntas de lanza y clavos de hierro. La arqueología es más emocionante que la mejor de las series de TV.

*- El autor es investigador ambiental.

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