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Columnas Educación

Bonilla vs Adams

El Gobernador del Estado de Baja California y la Presidenta Municipal de Tecate están enfrascados en una riña que parece irse calentando.

Por Roberto Vázquez

Por el derecho a la libertad de expresión

El Gobernador del Estado de Baja California y la Presidenta Municipal de Tecate están enfrascados en una riña que parece irse calentando. Ambos han presentado sus quejas y no parece que estén tratando de llegar a un entendimiento, sino, al contrario, ahondar en las mismas para enrarecer más el ambiente. Tomando en cuenta que la delincuencia organizada y la común están haciendo de las suyas, de manera constante e impune, la opción que debieron tomar ambos debió ser la de arreglar sus asuntos en privado. En lugar de eso, Zulema se fue a la Ciudad de México buscando apoyo entre las huestes de Morena, ampliando en escenario, mientras que Bonilla aprovechó el poder local para ridiculizarla y ponerla en evidencia.

Ambos funcionarios han dejado mucho que desear en sus administraciones. Bonilla se comprometió en su campaña, con cuestiones importantes y muy significativas para los bajacalifornianos, y no las ha cumplido. Primero, dijo que iba a luchar contra la corrupción en todos los órdenes y parece que todavía no ha comenzado. Su principal objetivo -el ex gobernador- sigue viviendo libre y sin grandes preocupaciones. Segundo, las fuerzas policíacas en nuestro estado no han cambiados sus conductas ilegales y siguen violando la ley. Las exigencias de la población por la justicia y contra la delincuencia y la violencia, no tienen respuesta alguna. Las denuncias se acumulan diariamente y los engranajes del cuerpo judicial parecen enmohecidos. Aseguró que iba a instalar las aduanas a 30 kilómetros de la frontera con USA, y todo sigue igual. Estas fueron unas de las consignas de campaña repetidas hasta el cansancio y ya olvidadas. Por su parte Adams, es completamente invisible en Tecate. Los servicios municipales son un caos; la conducta delincuencial de los policías no disminuye y las quejas por mordidas y abusos de autoridad no paran. Los agentes adscritos a la línea internacional hacen su agosto, multando y cobrando día tras día, sin ningún impedimento, multas falsas a los extranjeros. El que no se investigue, se deslinden responsabilidades y se castigue a estos policías, es culpa del Secretario del Ayuntamiento y de la Sindicatura Municipal. Por lo cual se puede inferir que la distribución de estos ingresos ilegales es tripartita. La basura nos tiene inundados por su deficiente recolección; los parques y jardines, así como los andadores no son atendidos y, lo que resulta criminal por su omisión, es que no hay un programa de pavimentación de las calles de la ciudad. Zulema Adams está siendo grosera e irresponsable con los tecatenses. 

Ambos funcionarios saben lo que quieren, y pudiera ser, hacen gordo su caldo para las siguientes elecciones. Sus aspiraciones son notorias, por lo que un agarre a estas alturas no les cae nada mal. Mientras, la curva de asesinatos crece y no parece que se vaya a aplanar como le sucede a la del Covid-19. Ambos están gritando desde sus respectivas sillas de funcionarios de primer nivel, y ambos se consideran con las suficientes agallas como para ganar esta rencilla. Los ciudadanos, mientras tanto, seguiremos lidiando con la pandemia, con la escasez económica, con el confinamiento, con la delincuencia y con todos aquellos males que nos aquejan y nos traen en zozobra. Vale.

*El autor es Lic. En Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

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