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Columnas El arte de la guerra

Amnistía

“La paz solo puede durar cuando se respetan los derechos humanos, cuando las personas tienen que comer, y cuando los individuos y las naciones son libres”

Dalai Lama

Por Juan Manuel Hernández Niebla

“La paz solo puede durar cuando se respetan los derechos humanos, cuando las personas tienen que comer, y cuando los individuos y las naciones son libres”

Dalai Lama

Uno de los temas preocupantes durante la campaña del entonces candidato López Obrador, era su promesa de amnistía para delincuentes.

El tema volvió a incluirse en la  Estrategia Nacional de Seguridad presentada por la Federación en Abril  al Congreso, donde se contemplaba la amnistía con el objetivo de lograr la paz.

La preocupación de la sociedad era como entender una amnistía a delincuentes que han asesinado, secuestrado y extorsionado,  y que son artífices de la violencia que azota cada día más al país.

El 12 de septiembre pasado, el Presidente López Obrador finalmente presentó la propuesta de Ley de Amnistía ante el Congreso, misma que pareciera clarificar sus intenciones.

La misma contempla la liberación de ciertas personas contra las que se haya ejercitado o pudiera ejercitarse acción penal federal por ciertos delitos cometidos previos a la entrada de esta ley.

Los delitos a ser considerados son los siguientes:

- Aborto.

- Narcomenudeo cuando las personas que lo hubieran cometido se encuentren en situación de pobreza extrema, o hayan sido inducidos u obligados por personas cercanas o grupos de delincuencia organizada.

- Cualquier tipo de delito cometido por personas provenientes de pueblos indígenas que no hayan tenido acceso a la protección del estado durante el proceso de inculpación.

- Delitos de robo simple sin violencia.

- Personas que hayan sido encarceladas debido a  actividades políticas (sedición).

Para poder acceder a los beneficios de amnistía, los candidatos tendrán que reunir las siguientes características: ser primo delincuentes (no reincidentes) y que en la comisión del delito no se haya herido, secuestrado o asesinado a una víctima o se hayan utilizado armas de fuego.

Las solicitudes de amnistía podrán ser presentadas por familiares directos o por organismos defensores de los derechos humanos.

En resumen, la ley propuesta por el Presidente pareciera ser la respuesta a un reclamo social y de justicia para personas socialmente vulnerables, lo cual aplaudimos y reconocemos.

Sin embargo, más allá de estas buenas intenciones, la ley no ataca los fundamentos del problema.

El 85% de delitos a los que hace referencia esta ley son los llamados del fuero común, que son de jurisdicción estatal. Consecuentemente, el alcance y por consecuencia los beneficios de esta ley federal serian limitados.

La iniciativa contempla un exhorto a los estados para legislar al respecto, pero será decisión de cada uno de ellos la ejecución del mismo.

La propuesta tampoco contempla un modelo de reinserción social de las personas liberadas, por lo que su liberación no garantiza resultados y si pudiera generar reincidencias.

Igualmente, el proyecto no contempla el fortalecimiento del sistema judicial, que en principio es lo que ha ocasionado las injusticias que la ley trata de resolver. Ministerios públicos y defensorías de oficio insuficientes y poco capacitadas son algunos de los problemas que seguramente seguirán incrementando la problemática.

Finalmente, existe una contradicción de fondo entre esta iniciativa y las reformas recientes para ampliar el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva, la cual generará más personas encarceladas

La ley de amnistía es solo una pincelada en la necesidad de una estrategia integral de seguridad que parece cada más lejana en este sexenio.

*El autor es presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado.

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