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Aborto legal y seguro

“El único remedio conocido para la pobreza es la emancipación de la mujer”.

Christopher Hitchens

Por Roberto Quijano Luna

“El único remedio conocido para la pobreza es la emancipación de la mujer”.

Christopher Hitchens

La noticia de la despenalización del aborto en Oaxaca es una gran noticia. Dicho estado es el segundo después de la Ciudad de México en erradicar esa infame práctica de encarcelar mujeres por tomar una decisión sobre su cuerpo. Toda mujer en México debe tener el derecho de poder interrumpir el embarazo de manera legal y segura.

La lucha por la igualdad de género está lejos de concluir. Especialmente, en un país donde ser mujer es un martirio. Un país donde miles de mujeres son asesinadas cada año. Un país donde ser mujer, anciana e indígena te convierte en uno de los grupos más marginados del planeta. Por ende, el empoderamiento económico y político de la mujer es un tema inaplazable. El derecho a interrumpir el embarazo es una pieza clave en este proceso.

Dadas las circunstancias actuales, la mujer asume la responsabilidad completa por un embarazo no deseado. Esto representa una enorme carga. La mujer que da luz a un bebé debe de cuidarlo y criarlo. El padre puede (muchas veces) deslindarse de todo compromiso. Esto significa que la madre no podrá continuar con sus estudios para conseguir un empleo de calidad o formar su patrimonio. No. Ella quedará obligada a cumplir con sus deberes maternales.

Muchos dirán: “Fue error suyo, que se haga responsable”. Claro, es muy fácil proferir estas palabras cuando se habla desde el privilegio. Aquella madre (muchas veces soltera) tendrá pocas oportunidades de ascender en la escala socioeconómica. Lo que significa que su hijo probablemente crezca en un ambiente de pobreza y marginación similar al de su madre. Se perpetúa el ciclo. Esa ha sido la historia de millones de personas.

Con el aborto, empoderamos a la mujer para que sea dueña de sí misma. Algo que sectores conservadores consideran inconcebible. Basta de hipocresía. Basta de querer decidir el futuro de las mujeres.

He escrito en estas páginas mi oposición al argumento del inicio de la vida desde la concepción. No existe consenso científico que sostenga dicho argumento. Por eso, el plazo de doce semanas reconocido en el Código Penal de la Ciudad de México para interrumpir el embarazo es razonable.

Morena dice tener el tema en su agenda legislativa. En los próximos meses, veremos si en verdad existe un compromiso serio con esta causa. De lo contrario, se unirán al resto de nuestra retrógrada clase política.

Hasta nunca, Gastélum

Imagine usted, lector, que JM Gastélum hubiese hecho un gran papel al frente de Tijuana. Índices de violencia controlados. El SITT operando debidamente. El tráfico bien gestionado. La deuda municipal pagándose. Al terminar su gestión, el alcalde podría salir a la calle satisfecho de su papel decoroso. La gente lo saludaría y le preguntaría qué sigue en su brillante carrera. No hay placer más grande que aquel del deber satisfecho. Tristemente, no fue así. JM Gastélum será recordado como el peor presidente municipal de Tijuana. La gente se lo recordará para siempre.

* El autor es abogado y estudiante del programa Atlantis en Syracuse University/Hertie School of Governance.

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