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¿Qué quiere Veloz?

Ya son casi tres décadas desde que Jaime Martínez Veloz llegó a Baja California para que sus habitantes lo pudieran tolerar.

Por Alfredo Alvarez

Ya son casi tres décadas desde que Jaime Martínez Veloz llegó a Baja California para que sus habitantes lo pudieran tolerar, extrañamente luego de su candidatura fallida a rector por la Universidad Autónoma de Coahuila el arquitecto de profesión vino a la entidad con la oleada del salinismo y parece ser que como muchos, vio una tierra de oportunidades aquí.

Desde la última década del segundo milenio hemos visto intermitentemente a Veloz en Baja California, casi siempre cuando hay elecciones, lo vimos organizando el evento electoral cuando asesinaron a su protector Luis Donaldo Colosio en el magnicidio del 1994, fue diputado local de BC a finales de la misma década de los 90, después en sus candidaturas fallidas del 2006 como senador y del 2007 como Alcalde de Tijuana, luego de ahí se fue a probar fortuna a otros lados.

Ahora en mayo 2018, luego de renunciar al trabajo que obtuvo durante toda la administración de Enrique Peña Nieto en Chiapas, se pronunció a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador y vino supuestamente a reforzar el trabajo de la campaña de Morena a BC. ¿Qué tanto se puede hacer durante el último mes de una campaña que no solo ya estaba muy avanzada, sino prácticamente ya estaba cantado el triunfo aplastante de Morena?

Tal parece que luego de estar un par de meses en BC nuevamente, Martínez Veloz le volvió a agarrar cariño a BC e hizo un fallido destape en agosto del año pasado en el Cubo del Cecut, donde varios priistas se dieron cita, inclusive alguno que otro morenista arribista como Manuel Rodríguez Monarrez que hizo fila para besarle los pies al que decía que era el candidato de AMLO para gobernar BC.

La intentona se le cebó a Veloz y su aspiración de ser gobernador tuvo que contenerse y apuntarse como postulante a la candidatura de Morena a la Alcaldía de Tijuana, misma que perdió y en medio de un berrinche se autoproclamó líder de las izquierdas y se pronunció por una dignificación de la cuarta transformación.

El PRD, que no tenía ni candidato para ese entonces vio con buenos ojos la ambición de Veloz y lo convencieron para contender por la Gubernatura, Veloz aún decía entre los amigos e incautos que era el candidato tapado de AMLO por que representaba a “la verdadera izquierda”, sin embargo actores ligados a Morena empezaron a notar que muchas de las cosas que decía Veloz no eran ciertas y decidieron apartarse de él.

En medio de la campaña, la furia de Veloz contra el candidato puntero, hoy Gobernador Electo no se escondieron y se le fue duro con todo lo que pudo al grado tal de asegurar que es impugnable su triunfo, enumerando una serie de irregularidades que a todas luces se escuchan fantasiosas, no porque sea algo que no pueda existir, sino porque es imposible que pudiera ser cierto que Jaime Bonilla cuente con tantos elementos para no ser gobernador y apenas una semanas antes de la elección solo Veloz se diera cuenta, y al momento solo él sea quien siga insistiendo en ello.

Muy seguramente detrás de Veloz hay intereses de color morado (color que se forma cuando combinas el rojo con el azul) y él solo sea un vehículo para iniciar con la campaña del 2021, repasando un poquito la historia de Veloz y su pasar por BC la respuesta a la pregunta parece ser clara ¿Qué quiere Veloz? Lo que quiere es seguir en el presupuesto.

*El autor es periodista con 25 años de carrera, ha encabezado noticieros en la televisión internacional; ganó el premio Nacional de Periodismo y ha sido académico.

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