Columnas Una de conspiraciones

Termómetro mental

Por

Miles de personas creen que la tierra es plana, niegan las evidencias absolutas. Entre otras falsas teorías conspiracionistas sobre el holocausto, las Torres Gemelas, la llegada a la luna, la seguridad y necesidad de las vacunas o la ausencia de evidencia de vida extraterrestre en contacto con nosotros, la que sostiene que la tierra es plana es la que más me asombra. Son dudas implantadas por otro que se convierten en certeza con no pocos efectos sobre el conocimiento colectivo. El sistema Verificado es una medida excelente, pero no todos están dispuestos a consultarlo en el terreno de las creencias. En nuestro País la corrupción domina el sistema social y al Estado mismo, por esto los complots reales son algo cotidiano, es un sistema de robo. El problema con las falsas teorías sobre conspiraciones es que le hacen sombra a las reales. Como sociedad, le prestamos, demasiado tiempo y credibilidad a asuntos falsos. Todo gran evento es terreno fértil para suponer una conspiración, nuestra posición subjetiva es la del paranoide, hasta no demostrar lo contrario sospechamos que no existe el azar, que no son reales las evidencias que nos da la ciencia. Suponer que tenemos la verdad y que un gran otro nos quiere engañar nos da la falsa idea de poder, de no estar engañados y pertenecer a la minoría que sabe la verdad de algo por estar “informados”. Hay una obligación moral de estar del lado de la verdad, de las evidencias. Lo que vivimos en México son pequeñas grandes conspiraciones. Quiero decir que un pequeño grupo se organiza para ocultar un crimen, es algo grande por generalizado. Somos un país tan caótico y desorganizado que difícilmente se puede armar una conspiración de gran envergadura, una que necesitara una gran coordinación y control para ejecutarse. No damos ni para un complot bien estructurado y oculto, hasta de los fraudes electrónicos electorales hemos sabido. Las falsas conspiraciones pretenden descalificar la opinión de los expertos, de los calificados y reconocidos por la comunidad científica. Proponen a la ciencia como una conspiración. Por ejemplo, las medicinas alternativas tienden a lucrar y su propuesta es: “Lo que no quiere su médico que usted sepa”. YouTube está plagado de esto. Como si los expertos fueran parte de un complot general de la ciencia, como si el discurso científico estuviera permeado por la ideología y pretendiera ocultar la verdad. No se trata de descalificar toda teoría de conspiración, cuando son serías inmediatamente son objeto de análisis objetivo y verificable. En ocasiones la teoría se concluye como posible pero atorada en un callejón sin salida en su análisis por falta de datos verificables, como es el caso del asesinato de Kennedy. Pero que la tierra es plana es asombroso, un síntoma del malestar en la cultura. * El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.

Comentarios