Columnas El vigor de las palabras

Postigo

Por Antonio Medina de Anda

Como parte del acontecer político que los bajacalifornianos habrán de experimentar en los próximos meses percibimos, por su cercanía y magnitud, el proceso electoral que de acuerdo al calendario dado a cuenta tendrá que ver con la gubernatura, munícipes y diputados, cuyas características, al margen de lo instituido en relación a durabilidad, género, etcétera, es presumible que se vinculen a resultados contrarios a lo dado durante casi 30 años donde el derechista Partido de Acción Nacional ha mantenido las riendas sin demérito, obviamente, de los custodios del PRI y PRD que han maquillado durante esas tres décadas lo dicho, actuado y enmascarado por el panismo. Sobra decir que en estos largos lustros de control azul, el panorama político y social de Baja California, en reciprocidad con la extensa trayectoria de carro completo tricolor, la situación para las mayorías apenas, por no decir en ninguna cosa, varió pues fuera de matices las condiciones de marginalidad, carencias, corrupción, impunidad y parejas penurias continuaron imponiéndose en concesión a la casta usurpadora como de rechazo a los más; mientras el PRI apoltronó en sucesivos gobiernos a políticos burócratas, el PAN arrellanó en el poder a ricos y tecnócratas empresarios; eso sí, tan nocivos los pintos como los colorados. Por eso entre los virreyes (designados por Obregón y Calles) pasando por los priistas impuestos hasta rematar con los panistas la situación del pueblo, repetimos, ha transcurrido constante como si los vientos favorables nunca soplaran hacia el frente sino de reversa o, simplemente, permaneciera inmóvil y distante a cualquier suceder para placer y arrogancia del conservadurismo del Prian, quienes, entre confiados y necios, el reluciente tranvía clonó en fúnebre carroza a consecuencia de los comicios del pasado primero de julio. Sin embargo, el capítulo electoral antes aludido enseña, objetiva y subjetivamente, que el viento es cambiante de suerte, que su dirección, tratándose de la sociedad o lo político, dependerá de la organización y capacidad dispuesta a sostener, firme y orientado, el rumbo que transfigurará la espera y esperanza de los bajacalifornianos. Derrotero que el domingo anterior el maestro Leonel Godoy Rangel, delegado nacional de Morena en esta entidad, situado delante de un auditorio repleto deliberó sobre el significado de refrendar, el año venidero, el triunfo comicial estatal como confirmación popular de querer el cambio verdadero, y de paso, clara expresión ciudadana de solidarizarse con los empeños de la Cuarta Republica Transformadora del Presidente electo, pues, de manera llana, quien fuera gobernador del estado de Michoacán, procurador de Justicia, dirigente universitario, diputado, dirigente nacional del PRD y, de sobremanera, implicado con las mejores causas populares, advirtió sobre las nuevas exigencias que regirán en Morena (como partido y movimiento) en y para el momento histórico donde, de entrada, desalentó a divisionistas, críticos de oficio, a electoreros y morenistas de ocasión. Y puesto en su ser y pensar, Leonel refrendó al gobierno de AMLO como de izquierda, es decir, nunca centrista, jamás derechista, ni de medias tintas: Palabras vigorosas que alientan y fortalecen… * El autor es diplomado en Periodismo por la UABC.

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