Columnas Alternancia entre comillas

Postigo

Por Antonio Medina de Anda

La llamada “alternancia” profusamente machacada por sus beneficiarios en justificación de haberle prestado la residencia presidencial a los panistas Fox y Calderón (pájaros de cuenta más priistas que cualquier fanático institucional) hizo creer que, ahora sí, irrumpíamos a un nuevo quehacer político-democrático sustentado en la autodeterminación de las ideas, derecho de afiliación y emancipación para intervenir y participar ya que, en decires de la fachosa alternancia, la remoción de pintura (del tricolor al azul) expresaban un par de fortalezas: transparencia electoral y relevo partidista. La retórica del sistema queriendo convencer sobre la “alternancia” presidencial, a muchos nos aproximó a la Baja Californiana de hace casi 30 años, 1989, cuando el siniestro Carlos Salinas confabulado con los capos del PAN designaron a Ernesto Ruffo gobernador endilgándole una gargantilla, un ultrajante rotulo afirmando que aquí, en este punto cardinal fronterizo, bajo la batuta del impostor Salinas de Gortari debutaba, a través de la ruffomanía previamente esterilizada, la ansiada “alternancia” tan urgente, puntualizó la mafia del poder, de procrear una democracia política fidedigna presumible de lograr gobiernos de diverso calibre ideológico, partidista, religioso o clasista. Evaluada y asumida la concertacesion entre el PRI y PAN bajacaliforniano, el primero zorrunamente “renunció” a lustros de rígido control social sobre los paisanos para, en aras de la “alternancia”, dejar en las uñas de predominantes facciones familiares panistas un gobierno que por décadas se ha conservado no solo devoto a las sagradas escrituras de hechura priista sino que, con igual fervor utiliza las mañas, practicas, modos y contagios derechistas calcados de los eternos intereses que el Priato ha representado y defendido: charrismo sindical, sumisión a los empresarios ricos, fascinación por el capital trasnacional, corruptelas o, en su defecto, repulsa a las luchas y reclamos ciudadanos. De ahí que el desenlace de la “democrática alternancia” adobada probada y maniobrada por la burguesía zozobró, se encharcó en el poroso caño que recorre las venas del régimen, lo cual, de ninguna manera significa que hayan anulado los métodos estafadores, demagogos y de burla a la legalidad y justicia siendo, sus peores emisarios, los gobernantes de Acción Nacional en estas tierras y la docena trágica protagonizada por los chiflados y mediocres foxistas-calderonistas símbolos de la transa, la simulación y acuerdos vergonzantes que por la inmoralidad de las componendas y magnitud de confabulación drenó en el emblemático Prian. Agotada la “alternancia” de petatillo, y empeñados en fingir la existencia de antagónicas diferencias entre el PRI y PAN, los mellizos Meade Kuribreña y Ricardo Anaya fueron encaramados por los secuaces del pueblo en el cuadrilátero electoral donde haciendo circo, maroma y teatro ostentaron, de cara al pueblo, toda la ruindad de la que son capaces no solo por las maniobras sucias adversas a AMLO sino, con mayor enjundia, el autoproclamarse talentosos, anticorruptos, inflamados de Mexico, azote de bandoleros o esperanza de los pobres cuando, existen pruebas y testimonios, de que dichos señores ejemplifican el reverso de lo que pregonan ser. El próximo domingo emprendemos la mudanza o… seguimos con la farsa… * El autor es diplomado en Periodismo por la UABC.

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