Columnas México, SA de CV

Postigo

Homicidios, secuestros, desapariciones forzadas, amenazas, extorsiones, expulsiones obligadas, fosas clandestinas, mercadeo de armas, prostitución, pornografía infantil, violaciones, pederastia, narcotráfico, adicciones, rateros especialistas en toda clase de hurtos, sicarios, policías criminales, jueces corruptos, cárceles-santuario para negocio de reos, violencia intrafamiliar, asesinato de mujeres, despojos, masacres extrajudiciales, saqueos, represión gubernamental, "huachicoleros", contrabando a destajo, aniquilación física de políticos, rebosante dinero sucio, grandes y medianas lavanderías de billetes ilícitos, infanticidios, fraudes, compraventa de influencias, usurpadores del suelo urbano y rural, robavacas, pillaje de bosques, confiscación y privatización total de la zona costera del país y, por supuesto, atracadores de bancos (ladrones que roban a ladrones). Autoridades cuatreras, cúpula financiera y empresarial apátridas, dinastías y clanes familiares concentradores de la riqueza nacional, terratenientes agropecuarios y exportadores que son amos y señores de peones encasillados, sindicalismo charro, diputados de caricatura, senadores a los pies del presidente en turno, sistema de gobiernos autoritarios, medios de comunicación al servicio del Poder, antidemocracia galopante, escuela sometida, laicismo fingido, iglesias pecadoras, miseria sentenciada a honda y perpetua hambruna, desempleo ultrajante, salarios indignos, impunidad sin límites, corrupción irrefrenable, impúdicos vendedores de la patria, aterradora desigualdad social, dependencia alimentaria, subordinación tecnológica, sujeción científica y una deuda externa corpulenta y avasallante. Clase política maloliente, partidocracia echada a perder, autoridades electorales de dudosa calidad ética, candidatos de pensamiento ecléctico (mezclado) y de perfil político hibrido (revuelto), lo que los lleva a brincar de un color partidista a otro y otro, analistas amoldados al que paga, comentaristas doblados a los dueños del medio informativo, máquina propagandística pública y privada perversamente enajenante, legislativo inútil, judicial pernicioso, ejecutivo incorregible, instituciones enfermas, derechos humanos maltrechos, constitución flagelada, justicia retorcida, equidad inalcanzable, igualdad de género utópico, derecho de manifestación y protesta rigurosamente patrullados y, a la vez, embrutecimiento de las masas como recurso eficaz para su mejor y seguro control. Así las cosas impuestas, resulta impensable considerar que la solución al pandemónium antes enumerado pueda provenir de las camarillas infractoras pertenecientes al Prian y sus cómplices que, creadores indiscutibles de fuertes intereses personales y grupales sería tonto, desbordante o descabellado creer que los sepultureros del país cavarán su propia tumba cuando, la esencia de la mafia del poder, no solo es continuar y prolongar la explotación de los más posibles, sino el de cada vez fortificar más la supremacía que tantos placeres y ganancias les reditúa, tal anhelan en la presente coyuntura electoral los impostores Meade y Anaya. Ancho, tenebroso e interminable luce el túnel por donde se ven forzados a transitar la mayoría de los mexicanos, la muchedumbre sometida por un estado de cosas injusto, violento, desigual e insensible que inserto en el extremo de una canalla lujuria, mantiene un enorme ejército de pobres carentes de los mínimos para subsistir pues, aun conteniendo determinados rasgos idealistas, la única luz que se puede ver al final del túnel se encuentra del lado de Andrés Manuel López Obrador y el proyecto de nación enarbolado… * El autor es diplomado en Periodismo por la UABC.

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