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Columnas Las encuestas diagnostican, no pronostican.

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“Las encuestas dicen que va ganando fulano”, “¿Ya viste la encuesta de sutano?”, “La empresa mengana dice que gana perengano”. Estas y otras frases estaremos escuchando día y noche pues el proceso electoral ya inició… otra vez. Durante más de 15 años he diseñado, ejecutado y supervisado diferentes tipos de encuestas para conocer la opinión del electorado y hoy quiero explicarte lo positivo, negativo y dudoso de cada una de ellas: Las encuestas online.- Estas son las menos confiables, generalmente se hacen en grupos que tienen gustos similares y es fácil manipularlas. Solo basta con enviar el link de la encuesta a grupos de seguidores del candidato X para alterar el resultado. En algunos casos resulta ser que las encuestas online tienen asombrosas coincidencias con los resultados reales pero son solamente eso: coincidencias. Eso sí, son las más ágiles y baratas del mercado. Calcular el costo de una encuesta online es complicado, es gratis hacer la pregunta y pegarla en un muro, lo importante aquí es la pauta publicitaria que se hace y los grupos a los que se dirige. Las encuestas telefónicas.- Estas son un poco más aterrizadas pues se tiene cierto control geográfico debido a que el factor “lada” ayuda a delimitar un poco la ubicación de la vivienda. Una de las principales ventajas de las encuestas telefónicas es que los encuestadores pueden hacer muchas más que el método tradicional “cara a cara”, también es cierto que la tasa de rechazo es más grande pero aún así los resultados que se arrojan pudieran ser interesantes. Yo siempre he hecho el siguiente comparativo: cuando te vas a bañar no necesitas saber los grados exactos de temperatura del agua, basta con meter la mano y saber si el agua está fría, tibia o caliente. Así son las encuestas telefónicas: no nos dan la temperatura exacta pero sí nos dicen cómo está el ambiente electoral. El costo de las encuestas telefónicas es mediano, son ágiles y el secreto aquí está en tener buenos encuestadores y una base de datos actualizada. El costo de una encuesta telefónica para una muestra de 500 personas oscila entre los $40,000 y $70,000 pesos. Las encuestas en vivienda.- Estas son las más precisas si se hacen correctamente, son las únicas que garantizan cobertura geográfica con exactitud, además de que la tasa de rechazo no es tan alta como la telefónica. El secreto aquí es tener encuestadores empáticos, un sistema de georeferencia actualizado y mecanismos de desplazamiento eficiente para que el equipo de trabajo pueda moverse con facilidad y cubrir más territorio. El costo es mucho más elevado pero la precisión es también mucho mejor. Una encuesta en vivienda para una muestra de 500 personas oscila entre los $70,000 y $120,000 pesos, depende mucho la distribución de la muestra y los tiempos para levantar la encuesta. Ahora ya sabes un poco más, solo te pido que no olvides que los actores principales de todo proceso electoral no son las encuestas, son los políticos y sus ideas, que no hay encuesta “vendida” sin medio de comunicación “vendido” prestándose para publicar esos resultados y por último algo que seguiré diciendo hasta el cansancio: las encuestas diagnostican, no pronostican. *El autor es Director General de Testa Marketing, investigación de mercados.

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