Columnas Del 'suq' árabe a la 'sortida' catalana

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Por supuesto que la comida, las calles, los museos y los paisajes son grandes recuerdos que uno se lleva cuando tiene la oportunidad de viajar. Sin embargo, hay uno que particularmente siempre me ha cautivado: el idioma. Haber crecido en la frontera me permitió desarrollar cierta facilidad para comprender y hablar el idioma inglés, recuerda que aprendemos a hablar escuchando y no leyendo, por eso la importancia de la televisión y el radio en inglés como primer paso para poder hablar el idioma más importante del mundo. Recuerdo mi primer encuentro con un idioma que no era ni el español ni el inglés; llegaba de Madrid a Barcelona y no encontraba la salida en el aeropuerto, luego de preguntar por ella se me indicó que había señalizaciones por todos lados con la palabra “sortida”. A partir de ahí, el reto de comprender otro idioma se convirtió en parte de la experiencia, no en pocas ocasiones he tenido que enfrentarme a la frustración de comunicarme para lo más básico: desde saber en qué estación parar en el metro moscovita, identificar los cambios repentinos en los nombres de las calles de Roma, tomar un bus para el centro de Praga, explicar mi regreso al hotel a un taxista taiwanés o negociar un precio en el “suq” árabe. Todas fueron experiencias frustrantes pero que me sensibilizaron sobre la importancia de estar siempre atento para comprender lo básico de un nuevo idioma. No soy políglota ni mucho menos, pero el solo hecho de estar consciente de que la base de toda experiencia extranjera radica justamente en saber comunicarnos, es suficiente para mentalmente estar dispuesto a aprender lo más básico para sobrevivir y disfrutar. En los organismos internacionales donde participo no es la excepción; generalmente estos foros conocen perfectamente el reto que implica tener una base común para que todos estemos bien comunicados y se logren los objetivos. En la Conferencia Internacional del Trabajo que se organiza en el Palacio de las Naciones en Ginebra, los idiomas de trabajo son el inglés, el francés y el español. En la ONU es el chino, el francés, el inglés, el ruso y el español, sin embargo, el inglés y el francés son los idiomas de trabajo. Aprender otro idioma tiene grandes ventajas y hoy te comparto 10 razones para que lo intentes de nuevo. 1.- Porque podrás conocer y comprender el mundo desde otra perspectiva. 2.- Porque laboralmente puedes abrirte a más posibilidades de crecimiento. 3.- Porque tu cerebro se desarrolla más rápido. 4.- Porque podrás establecer relaciones personales más diversas y profundas. 5.- Porque serás una persona más interesante y podrás conocer cosas más interesantes. 6.- Porque podrás negociar mejores precios. 7.- Porque podrás nutrirte de más artículos y sitios web con información interesante. 8.- Porque serás más independiente. 9.- Porque mejorarás tus habilidades de lectura, comprensión y aprendizaje. 10.- Porque apreciarás lo bello del idioma castellano y las infinitas posibilidades que tienes para combinarlo. * El autor es Director de Testa Marketing, investigación de mercados.

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