Columnas Funiculí, funiculá

Numeritos

Por

Funiculí, funiculá es una canción italiana, napolitana, dedicada con motivo de la apertura del primer funicular del Monte Vesubio, esto en el año de 1880, su alegre letra e intensa musicalización se ganó de inmediato el gusto del público y la inmortalizó. De acuerdo con información de la Cuenta Satélite de Cultura de México los puestos de trabajo del sector suman más de un millón, considerando además que estos generan casi el 3% del Producto Interno Bruto, esto es casi 500 mil millones de pesos. Anualmente los museos del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia son sido visitados por 120 millones de personas, se han alcanzado 90 millones de usuarios de servicios artísticos por Internet, lo cual habla de que los jóvenes cada vez usan más la red para acercarse a la cultura, además de que se han otorgado más de 8,000 becas y estímulos para la creación artística. En México se hna superado los 12 millones de espectadores en salas, una cifra histórica para el cine nacional. La “cultumetría” busca medir el impacto social de la cultura más allá de lo económico. Según Álvaro Fierro, investigador del Grupo Urbegui, asegura que el aumento en la inversión cultural repercute en una mejora en la educación, pero también en el número de empleos, índices de delincuencia, entre otras variables. No es fácil evaluar los efectos sociales de la inversión en cultura a corto plazo, tal vez por eso los partidos políticos no ven rentabilidad ahí, pero la evidencia es harta como para asegurar que la inversión en cultura es sumamente rentable pues reduce la deuda viva de los municipios al crear empleos directos e indirectos. Investigaciones han encontrado que por cada puesto de trabajo [cultural] directo que creó el ayuntamiento, se generaron nueve indirectos, y en un estudio sobre la repercusión de las actividades culturales de magnitud media que se realizaban durante todo el año, llegan a la conclusión de que existe una correlación entre variables indicativas de desarrollo cultural y social, asociacionismo, equidad laboral entre hombres y mujeres, migración y la calidad de vida. En Baja California la propuesta cultural no es poca cosa, la riqueza del contenido es provocada por las elevadas tasas de migración y por esta misma causa también se enfrentan los retos para su promoción y organización. Para fortuna de los fronterizos existen proyectos como Ópera Ambulante y Ópera en Tijuana, el primero es una extraordinaria iniciativa organizada por el Centro Cultural Tijuana – CECUT que combina el factor sorpresa con el talento indescriptible sus jóvenes cantantes. Por otro lado, la Ópera de Tijuana es una compañía que produce y promueve el género operístico y su objetivo principal es acercar al público al bel canto. Hace unos días celebraron una Gala en donde se dieron cita artistas, patrocinadores y público general para fungir como Mecenas con su soporte moral y económico para el sostenimiento de este grandísimo esfuerzo cultural. La Ópera de Tijuana, solo durante el 2017, realizó más de 90 cursos, conciertos y festivales, se deleitaron más de 50,000 personas y participaron casi 2,500 artistas. Los número son impresionantes, los números son esperanzadores. ¡Bravo, bravísimo por la Ópera de Tijuana! * El autor es Director de Testa Marketing, investigación de mercados.

Comentarios