Columnas Había un pastor mentiroso que gritaba:

Mirador

–¡Que viene el lobo! ¡Que viene el lobo! Corrían los demás pastores a proteger sus greyes, pero el lobo no llegaba, y el pastor mentiroso reía de sus compañeros. Había un lobo mentiroso que gritaba: –¡Que vienen los pastores! ¡Que vienen los pastores! Los demás lobos corrían para salvarse de las hondas y palos de los rabadanes, pero los pastores no llegaban, y el lobo mentiroso reía de sus compañeros. Cierto día se encontraron el pastor mentiroso y el mentiroso lobo. Hablaron entre sí; se conocieron bien. Al final de la conversación el lobo le propuso al pastor: –Los dos somos unos mentirosos. ¿Por qué no formamos un partido político? ¡Hasta mañana!...

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