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Leí acerca del tipo que jugó en Las Vegas y perdió. Le quedaron nada más 10 dólares. Salió del casino y le preguntó a un taxista que hacía fila con sus compañeros cuánto costaba el traslado al aeropuerto."15 dólares" -le contestó el del taxi. "Sólo tengo 10". "No me dedico a hacer la caridad". "Por favor, lléveme". "¿Qué no oyes bien, pendejo? Ya te dije que el viaje cuesta 15 dólares. Si no los tienes lárgate". El pobre hombre se sintió tan humillado que decidió jugarse el todo por el todo. Apostó sus 10 dólares y ganó. Siguió jugando y ganó otra vez, y otra, y otra. Salió del casino y le preguntó a un taxista por cuánto lo llevaba al aeropuerto. "La tarifa es de 15 dólares". "Te daré 100, pero tendrás que darme sexo oral". "No, señor. No le hago a eso". Lo mismo les ofreció a otros tres taxistas, y los tres le respondieron lo mismo. Llegó luego con el que lo había insultado. "¿Cuánto cuesta el viaje al aeropuerto?". "Ya te lo dije antes: 15 dólares". "Aquí los tiene". Subió al taxi, y al pasar frente a los compañeros del sujeto les hizo con una gran sonrisa la seña de pulgar que sirve para indicar que alguien consiguió lo que quería. La historia tiene una moraleja: nunca insultes a nadie, porque el insulto se volverá contra ti. ¡Hasta mañana!...

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