Columnas MIRADOR

Mirador

Me habría gustado conocer a don Federico Gamboa, el celebrado autor de la novela "Santa". Decía ser "... un amador perpetuo de esa dulce pasta que llaman 'carne' los teólogos...". Manuel Gutiérrez Nájera, que lo conocía bien, contaba que "El pajarito" -tal era el apodo que al escritor daban sus amigos- dirigía a las mujeres "miradas trepadoras". "... He sido siempre débil con la mujer, a un grado extremo -confesó en sus memorias don Federico-, y mi mayor deseo consiste en que nunca me abandone esta debilidad; que ilumine mi vejez, si es que la alcanzo, y me acompañe dondequiera que esté...". Me habría gustado conocer a don Federico Gamboa. Sabía que la suprema ciencia del amor consiste en amar en una mujer a todas las mujeres; en amar en todas las mujeres a una sola mujer. ¡Hasta mañana!...

Comentarios