Columnas Adiós auditores

Lex Tributum

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Los impuestos sobre las cosas necesarias tienen, pues, que producir uno de estos dos efectos: empeorar la situación de las clases trabajadoras o exigir de los dueños del capital, además de la parte que a ellos les corresponde del impuesto en las cosas que consumen, el importe del mismo sobre las cosas que consumen los trabajadores. –John Stuart Mill Sin duda alguna el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador ha causado mucho revuelo al señalar que en sus primeros seis meses de gobierno desaparecerán los ¨Inspectores¨ del Servicio de Administración Tributaria, esto con la supuesta finalidad de ir eliminando la corrupción por parte del Gobierno Federal. Esta noticia a criterio de muchos podría sonar excelente, pues varios creerán que las auditorías (facultades de comprobación) se dejarán de ejercer, sin embargo cabe resaltar que la fiscalización de ninguna manera desaparecerá, a título personal creo que al contrario, pues el boquete que se genera por la reducción del Impuesto Sobre la Renta (del 35% al 20% en la frontera) y del Impuesto al Valor Agregado (del 16% al 8% en la frontera) podría llegar a ser de 104 mil millones de pesos por ejercicio fiscal, cifra según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria y de algún lado tendrán que salir. Aún con el recorte presupuestario, no salen los números. Así las cosas, resulta importante señalar que desde el año 2014 se hicieron modificaciones al Código Fiscal de la Federación, esto con la finalidad de otorgarle mucho más facultades a la autoridad fiscal, reformas que dieron vida a las revisiones electrónicas, método de fiscalización en la que no existe interacción entre un auditor y el contribuyente, pues dicha facultad de comprobación se ejerce al 100% a través del Buzón Tributario, la cual resulta mucho más agresiva que las auditorías ¨de papel¨, pues a diferencia de las tradicionales, las electrónicas inician con una pre determinación de un adeudo y las anteriores facultades de comprobación –que se realizan con auditores- inician con la investigación y revisión de la contabilidad del contribuyente. Las revisiones electrónicas como bien lo señalé con anterioridad, nacieron hace un par de años y fueron sujetas de cientos de impugnaciones, mismas que en su momento fueron resueltas por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, decretándolas parcialmente inconstitucionales, sin embargo al día de hoy no se han practicado tantas como se pudieron haber hecho, pero, de eliminarse la figura de los auditores, ello daría oportunidad al Servicio de Administración Tributaria a realizar mucho más electrónicas, mismas que son mucho más agresivas y además de en ocasiones difíciles de detectar, pues el contribuyente tendría que estar pendiente de su buzón tributario para percatarse si es o no sujeto de la misma. Hecho por el cual no aplaudo con tanto fervor la eliminación de los auditores, pues ello se prestaría a mucho más revisiones electrónicas. *- El autor es abogado fiscalista.

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