Columnas Zona Estratégica del Norte

Lex Tributum

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“Reforma fiscal es cuando prometen reducir los impuestos sobre las cosas que se gravan desde hace tiempo y para ello crean nuevos sobre las cosas que aún no estaban gravadas” Edgar Faure Con la victoria del Lic. Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia de la República, este ha dado a conocer diversas estrategias y gestiones que llegarían con su gestión, mismas que –en el supuesto de aprobarse por el Congreso– generarían una buena derrama económica en la región y ponernos en un excelente plano de competitividad con el país vecino, es decir se plantea crear una Zona Especial a lo largo de la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica, en donde el Impuesto Sobre la Renta (ISR) sea de 20% y una tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 8%, junto con otra serie de medidas para impulsar el desarrollo de esta zona. Así las cosas, las metas que se establecen a corto y mediano plazo, entre otras, son las siguientes: Aumento del porcentaje de inversión del PIB regional del 18% al 24%, atracción en dos años de inversión extranjera directa de 5 mil a 10 mil millones de dólares, aumento en la inversión del PIB regional del 30% al 35%, incremento de la tasa de crecimiento del PIB regional del 6%-10%, atracción de inversión extranjera directa por 20-30 mil millones de dólares. Sin duda alguna este tipo de acciones son totalmente bienvenidas ya que favorecen la creación de valor dentro de nuestro país. Tal y como sucedió en su momento cuando la región fue denominada una “Zona Franca” en los tiempos de auge de Tijuana y de Baja California, donde existía un tráfico importante de turismo y de derrama económica, generando así un sinnúmero de empleos y de transacciones con el país vecino, hecho que también generará una mayor recaudación por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT). De igual manera resulta importante señalar que con el programa de descentralización de las entidades gubernamentales que apoya el Presidente entrante, este ha anunciado que las oficinas centrales del SAT se mudarían a Mexicali, Baja California, lo que sin duda alguna generaría una mayor fiscalización en la Entidad por la propia naturaleza de la cercanía con dichas oficinas. En ese orden de ideas, es menester mencionar que la Zona Económica del Norte necesariamente tendrá que venir acompañada de un Tratado de Libre Comercio fuerte, en el cual los tres países miembros hayan llegado a un buen consenso de las tasas y tarifas a erogar en cuanto a la importación y exportación de mercancías, pues este también incentivaría la inversión en nuestra región y generaría un mayor número de empleos y derrama económica, veremos. El autor es abogado fiscalista.

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