Columnas Peso debilitado

Jaque Mate

Por

"Un presidente que devalúa se devalúa." José López Portillo Después de un notable fortalecimiento en los primeros meses de este 2018, el peso mexicano se ha vuelto a debilitar frente al dólar. Apenas el pasado 13 de abril la divisa mexicana alcanzó un tipo de cambio de 18.0447 en el mercado de mayoreo; de hecho, parecía a punto de romper la barrera psicológica de los 18 pesos por dólar, muy lejos ya del 21.5877 del 20 de enero de 2017 (Bloomberg), cuando Donald Trump asumió el poder. Algunos analistas consideraban que los temores que venían debilitando al peso se habían desvanecido. No faltó quien se quejara del superpeso que afectaba a los exportadores. En las últimas semanas, sin embargo, el peso ha tenido una rápida depreciación. Ayer el tipo de cambio al mayoreo se ubicaba en 19.5589 a la una de la tarde. El dólar ha aumentado 8.4 por ciento en menos de un mes. Es una depreciación importante de la moneda nacional en un tiempo muy corto. La nuestra no es la única divisa que se ha debilitado frente al dólar en las últimas semanas. Los casos más notables han sido los de Rusia, Argentina y Turquía. La razón principal es el alza en las tasas de interés de los Estados Unidos. Después de años en niveles históricamente bajos, incluso negativos, las tasas han venido subiendo y la Reserva Federal dice que seguirán aumentando en un futuro previsible. La experiencia histórica señala que cuando hay alzas en los intereses en Estados Unidos los capitales internacionales fluyen hacia ese país. El peso mexicano se ha visto afectado en los últimos dos años por el temor de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte pudiera cancelarse. Por eso alcanzó su peor nivel el día en que Donald Trump, enemigo jurado del TLCAN, tomó posesión como presidente de Estados Unidos. El fortalecimiento del peso en 2017 y los primeros meses de 2018 fue producto de la convicción que, de una manera u otra, el TLCAN sería ratificado. En estas últimas semanas, sin embargo, la combinación del alza en las tasas de interés en Estados Unidos y la incertidumbre sobre el futuro del tratado comercial han afectado al peso. Hasta hace poco, la campaña electoral no parecía haber tenido un impacto significativo en el mercado cambiario. Los analistas internacionales, sin embargo, empiezan ya a prestar atención al proceso electoral. La cada vez mayor certeza de un triunfo de Andrés Manuel López Obrador ha hecho que se empiece a considerar como probable que se apliquen algunas de las promesas de campaña del candidato. La cancelación de la reforma energética era la principal fuente de preocupación de los inversionistas, pero el cambio de propuesta de López Obrador en este tema, en el cual hoy plantea que no cancelará los contratos sino los revisará para verificar que no estén manchados por corrupción, ha tranquilizado a los inversionistas. Persiste, sin embargo, la inquietud sobre el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, cuya posible cancelación los inversionistas consideran no sólo costosa sino un golpe al desarrollo de la aviación civil y el turismo en el país. Los inversionistas se mantienen razonablemente tranquilos. No piensan que López Obrador pueda ser un Hugo Chávez; lo comparan más bien con el brasileño Lula da Silva, un socialdemócrata. No falta quien apunte, sin embargo, que Lula malgastó el dinero producto de un período de altos precios de las materias primas y al final le heredó una crisis económica a su sucesora, Dilma Rousseff. Cárcel por negar El gobierno alemán ha encarcelado a una mujer de 89 años, Ursula Haverbeck, por negar el Holocausto. Son muy numerosas y convincentes las pruebas de la matanza de judíos y otros grupos por los nazis, pero encarcelar a alguien por albergar una idea, aunque sea falsa, es una violación a la libertad fundamental de un ser humano. * El autor es periodista y analista político/ comentarista de televisión.

Comentarios