Columnas Bombas de tiempo en Tijuana

En la red

Por Alfredo Alvarez

Cuando el gobierno deja de escuchar a la gente, empieza una desazón hacia los funcionarios, cosa que por cierto se nota en el ánimo actual del electorado hacia los candidatos de partidos que gobiernan. No les creen, la gente es incrédula ante tantos fallos. Y si el gobierno deja de cumplir la ley, entonces se vuelve omiso e irresponsable. Peor aun cuando se trata de acciones que van en contra de la seguridad de la población. Y me refiero en esta ocasión a las pretensiones de los monstruos gaseros y otros más que emergen, con la intención instalar más estaciones de gas carburante en Tijuana, especialmente en la Zona Este de la ciudad, sitio de mayor crecimiento poblacional del país y con una importante densidad de población. El actual Ayuntamiento ha cancelado varios permisos de uso de suelo otorgados por funcionarios que perdieron su trabajo por hacer las cosas sospechosamente mal, pero a veces parece que no es suficiente puesto que las empresas siguen adelante. ¿Qué les pasa por la cabeza al poner estaciones de gas a pocos metros de guarderías infantiles? ¿No tienen la menor prudencia al darse cuenta de que están en linderos poblacionales muy densos? ¿No es suficiente con todas las estaciones que hay actualmente? ¿Quién permite esta proliferación irresponsable? Seguro, si los hijos de los funcionarios fueran a esos centros escolares, impedirían a toda costa instalar estaciones que son una bomba de tiempo a la tragedia. Preocupados por este problema, han surgido asociaciones de colonos defendiendo su territorio, pero son poco escuchados, puesto que varias gaseras siguen adelante como si no tuviéramos una ley que aplicar ni gobierno que lo haga. O quizá es complicidad compartida… Creo importante ya, asignar penas de cárcel a funcionarios que lo permitan, que se hagan de la “vista gorda” o que por mera ignorancia permitan que vidas de inocentes se estén poniendo en riesgo. Amigo lector, esto no es un asunto de mercado ni de competencia, es un asunto de seguridad y protección civil. Les daré una cifra preocupante: Se aprobaron 28 permisos, en algunos casos hay depósitos de hasta cinco mil litros de gas, junto a casas habitación o guarderías. En el colmo del engaño, se les dijo a colonos que eran centros comerciales y acaban siendo gaseras. En 2016 se publicó una moratoria para no dar más permisos de este tipo pero ¡no se respetó! Los colonos afectados y preocupados se han vuelto expertos en el tema, al consultar a especialistas han encontrado los permisos plagados de irregularidades. Tijuana creció con desorden por décadas, es momento de impedir que siga extendiéndose con los mismos vicios del pasado. Si ya hay gaseras cerca de hospitales, pues muy sencillo… ¡ya no más! Un reconocimiento a los valientes colonos que han luchado para defender su entorno, pero al mismo tiempo es urgente hacer un fuerte llamado a los funcionarios responsables de aplicar la normatividad vigente. Esas gaseras no deben ser abiertas, que se vayan a zonas despobladas, ya suficientes riesgos hay para correr otros. Que el ambiente electoral no nos distraiga… *El autor es periodista con 25 años de carrera, ha encabezado noticieros en la televisión internacional; ganó el premio Nacional de Periodismo y ha sido académico.

Comentarios