Columnas La lucha por las 'pluris' en BC

El mundo me da vueltas

Por Pepe Avelar

La cosa está bien fácil en Baja California para la elección del 2019, cuando decidiremos quienes serán nuestros diputados, nuestros presidentes municipales y nuestro Gobernador por los siguientes dos años, en este enroque electoral para empatarnos con la elección federal intermedia. Ningún candidato postulado por el PAN o por el PRI, se llame como se llame, haga, brinque, se pare de manos o sepa malabares, esté guapa o feo, sea alto, gordo o esté en forma, ganará cualquiera de las posiciones en juego. Ninguno. La gente está harta, en todos los sentidos, de ambos partidos y no hay ni habrá forma de cambiar eso para el 2 de junio del 2019. ¿Quien ganará? Bueno, pues según mi especulación, eso depende de varios factores, sobre todo en Tijuana, pero en general creo que el Estado se volverá morenista y esto se nota mucho por esta “diarrea” de suspirantes (cada día sale uno nuevo) a postularse por el partido que encabeza como dirigente honorario nuestro presidente de la República electo, Andrés Manuel López Obrador. Ahí está fincado el futuro político inmediato y de mediano plazo de muchos personajes, así que todos están levantando la mano. La única salvedad que veo, se manifiesta por la segura candidatura del Tte. coronel Julián Leyzaola Perez por el PES (a punto de anunciar que no estará inhabilitado), lo que pondrá un dique a que Morena tenga carro completo y se recomponga la correlación de fuerzas en Tijuana. Por ello, creo que solo hay dos interrogantes por conocer: el método (seguramente antidemocrático) que se utilizará en Morena para definir los nombres de los favorecidos con una candidatura, y lo segundo, es cómo se moverán las piezas en los partidos políticos para definir quién se quedará en segundo y tercer lugar de la elección. Me explico. Además de los ganadores por elección directa, hay 7 diputados plurinominales en el Estado y 30 regidurías de oposición entre los 5 ayuntamientos, que se asignan a los “mejores perdedores” y a la lista designada por los partidos políticos que obtengan mas del 3% de la votación estatal o encabecen las fórmulas perdedoras. 37 puestos de representación popular que bien podrían quedarse precisamente en los partidos políticos que evidentemente la gente ya no quiere. Ahí está la verdadera lucha del 2019. Piénsenlo un poco. De la votación final del 2019 sale la distribución de estos puestos y la distribución de las prerrogativas a los partidos políticos. Me pregunto qué partido o potencial coalición están pensando en estas oportunidades y qué tenemos que hacer como sociedad para que la oposición al siguiente gobierno la formen personajes que verdaderamente nos representen. Soy de los que está convencido que el PRI muy pronto se llamara distinto, con nuevo logo y logística, pero ¿y el PAN? ¿Que harán en este partido cuando –por fin– se den cuenta que no ganarán nada? Se abre una ventana de oportunidad para que la “chiquillada” lance buenos candidatos no para ganar, sino para ocupar las posiciones que se abrirán para los “no ganadores”. Una tarea nada fácil ante la maquinaria electoral de los partidos tradicionales y la evidente y vergonzosa movilización que se hace del “voto duro” y los beneficiarios de programas sociales municipales y estatales. La elección de este año fue muy obvia. En Tijuana, la coalición morenista obtuvo mas de 500 mil votos contra los menos de 100 mil que obtuvo el actual Presidente Municipal en su elección, por lo que la futura concentración del voto se visualiza como segura. Una de las grandes críticas a la próxima administración federal es que no hay contrapesos políticos reales cuando la oposición está tan fragmentada y nos puede pasar lo mismo en Baja California si hay un voto inercial hacia un solo partido o coalición. Con todo, creo que se van a poner interesantes los siguientes meses, porque estoy seguro que habrá muchas sorpresas para lograr consolidar un nuevo entramado político en Baja California. Estemos atentos. * El autor es empresario, turistólogo y un enamorado de su ciudad.

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