Columnas Votaré por AMLO, Arregui y Badiola

El mundo me da vueltas

Por Pepe Avelar

Lo he pensado mucho. A la luz de mi conocida tendencia para votar y ser afín a la “derecha” política representada en México por el PAN, esta vez decidí no darle ninguno de mis votos. Las cosas se han complicado mucho en esta elección y sobre todo se han polarizado, pero haciendo un análisis completo de la situación, creo que el panismo, sobre todo el bajacaliforniano, necesita urgentemente perder para reencontrarse con la ciudadanía. El de ahora es un partido soberbio que cree que se merece todo por las glorias pasadas y está perdido ante lo que la ciudadanía vemos sin ninguna duda: estamos sufriendo el peor gobierno emanado de ese partido en su historia en Baja California y especialmente en Tijuana y lo peor de todo es que no hay ni un asomo de autocrítica. Por otra parte, está Andrés Manuel con una propuesta más que convincente: luchar con todo contra el cáncer que todo contamina en México, la corrupción gubernamental. Por eso voy a votar por AMLO y el excelente equipo de personas que nombró en lo que será su gabinete de gobierno. No hay que estar muy cerca del gobierno para enterarse que no hay contrato de obra o permiso complicado que requiera una “untada” de billetes para que “se desatore”. El desorden de construcciones, transporte, ambulantes, permisos de todo tipo, explotación de recursos naturales y concesiones, entre otros, está perfectamente ligado a la corrupción de quienes la siguen manejando, con sus muy contadas excepciones. De ambos lados, por supuesto, corruptor y corrupto. Por eso creo que hay que ponerle un alto urgentemente y eso intuyo que lo puede hacer Andrés y su partido (aunque haya muchas cosas que no me gustan y algunos de sus candidatos sean impresentables). En el caso de Senado y de la diputación federal, voy a votar por dos excelentes amigos por los cuales creo firmemente que, porque los conozco, harían un gran papel como legisladores. En el Senado, me inclino por Alejandro Arregui, una persona joven, con visión de futuro y una familia encantadora. Creo firmemente que es de las promesas políticas de este Estado. Sé que su partido (el PRI) es un lastre para él en este momento, pero también sé que no ganarán la elección (que estoy convencido que los candidatos de Morena serán los triunfadores) y él tiene la oportunidad de llegar en segundo lugar, con lo que asegura un espacio en la Cámara de Senadores. Lo siento mucho por mi otro amigo en la contienda, Jorge Ramos (el mejor Presidente Municipal que ha tenido esta ciudad en 25 años), pero ir en segundo lugar en la fórmula y con este PAN como un gran lastre, no lo coloca en la antesala de la posición. En V Distrito Electoral de la diputación federal, donde emitiré mi voto, me decanto por Miguel Ángel Badiola que va también por el PRI. Es un excelente promotor de esta ciudad y sus bondades, pero sobre todo, es una gran persona. Lo conozco desde hace mucho tiempo como amigo, cliente, consejero y sé que cuenta con las habilidades indispensables para abrirse las puertas donde sea y con el gobierno del color que sea para traer beneficios a Tijuana y sus habitantes. Además tiene la humildad suficiente para asesorarse cuando sea necesario. Extraña selección la mía, definitivo, no solo por mis conocidas participaciones políticas recientes en las filas independientes, pero creo que son mis mejores opciones para este momento histórico. Nuestro país necesita un vuelco, quizás un salto al vacío, pero el resultado que podemos lograr resulte en algo muy bueno. Mas pan con lo mismo, no es opción en este momento. En resumen, de mis tres posibilidades, emito un voto por quien creo es la única opción que realmente puede luchar con todo contra la corrupción (que tan hartos nos tiene) y dos votos para mis amigos que tienen posibilidad de llegar y sé que harían un gran papel. AMLO, Arregui y Badiola. Ojalá no me equivoque, porque si lo hago, seré el primero en reconocerlo y criticarlos. Lo dejo en sus manos para que los consideren en sus votos, también. * El autor es empresario, turistólogo y un enamorado de su ciudad.

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