Columnas Sufragio Efectivo

El arte de la guerra

“Cada nación tiene el gobierno que se merece” Joseph de Maistre Estamos a cuatro días de lo que serán las elecciones más grandes de nuestra historia. Se renovaraan más de tres mil cargo de elección popular, incluyendo la Presidencia de República, Senadores y diputados, gobernadores, alcaldes y diputados estatales en 30 entidades del país. A nivel federal elegiremos 500 diputados: 300 de mayoría relativa y 200 plurinominales. En el Senado serán 64 legisladores de mayoría relativa, 32 de representación proporcional y 32 más denominados de primera minoría. La Ciudad de Mexico elegirá al Jefe de Gobierno, diputados locales, y por primera vez en la historia 16 alcaldes, quienes suplirán a los delegados actuales de acuerdo a su nueva Constitución. Otros estados que renovaran la totalidad de gobernador, congreso y alcaldía son Guanajuato, Morelos, Chiapas, Tabasco, Yucatán, Veracruz y Puebla. A excepción de Coahuila, Quintana Roo, Tamaulipas y Baja California, el resto de las entidades elegirán a sus congresos, donde además se votaran más de dos mil ayuntamientos. Independientemente de la desilusión ciudadana generalizada, la guerra sucia y la falta de propuestas reales de los candidatos, debemos recordar que las urnas electorales son la única manera pacífica y legal en que los ciudadanos podemos expresar nuestra inconformidad y aspirar a mejores gobiernos. Debe ser a través de nuestro voto la manera de expresar nuestra indignación en contra de funcionarios que con cada vez más cinismo y menos escrúpulos lucran con nuestros recursos, repartidos a través de componendas entre un pequeño círculo de poder. No votar es otorgarle a los partidos grandes el beneficio del voto duro, el voto corporativista, el que nos tiene como estamos. De igual manera, es darles la oportunidad a los partidos pequeños para que sigan proliferando, convirtiéndose en un negocio personal para sus líderes. En la medida que los ciudadanos salgamos a votar, es en la medida que los partidos enviaran a mejores candidatos. De igual manera, es en la medida en que podemos emancipar la oportunidad para los candidatos ciudadanos del futuro. Recordando que hace escasos 24 años a estas fechas ya sabíamos quién iba a ser el próximo presidente de Mexico, hoy más que nunca debemos participar, proponer, exigir, y seguir emancipando nuestra incipiente democracia. Hoy Mexico vive una crisis de en su estado de derecho. Necesitamos escoger a aquellos candidatos que se hayan comprometido a combatir frontalmente la inseguridad, la corrupción, y el desarrollo democrático, fortaleciendo nuestras todavía débiles instituciones democráticas. Necesitamos votar por aquellos candidatos que tengan como principal objetivo fomentar el desarrollo social de las clases marginadas combatiendo frontalmente la pobreza, eliminando al mismo tiempo todas aquellas políticas asistencialistas que tienen convertidas muchas zonas del país en verdaderas fábricas de pobres y generación de votos comprados. Necesitamos votar por aquellos candidatos que se comprometan a fomentar la educación, la vivienda, la salud y el bienestar social para todos los mexicanos. Esta es la oportunidad para la sociedad mexicana. Hagamos nuestra tarea. Analicemos, participemos, exijamos, pero sobre todo, votemos este domingo. * El autor es Presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Publica del Estado.

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