Columnas Suenan tambores de guerra comercial

El arte de la guerra

“Nunca ninguna nación se ha arruinado comerciando” Benjamín Franklin Ante el anuncio la semana anterior por parte del gobierno de EU, de imponer impuestos a la importación (aranceles) al aluminio y el acero provenientes de Mexico y Canadá, y la respuesta de aplicar aranceles a productos provenientes de EU, se inicia una guerra comercial que inyecta gran incertidumbre a la economía mundial. Esta iniciativa del presidente Trump se antoja como una represalia por el hecho de que ambos países no aceptaron algunas cláusulas totalmente unilaterales a favor de EU, durante las re negociaciones del Tratado de Libre Comercio (Tlcan). La decisión inicial de EU de imponer aranceles a estos productos se tomó en marzo pasado. Mexico y Canadá habían sido exceptuados mientras se terminaban las negociaciones del Tlcan. Sin embargo, ahora, en una clara maniobra de presión a las negociaciones, Trump decide imponer sanciones previamente establecidas a otros países con la excepción de Australia y Canadá. Al muy estilo de Trump, probablemente esta acción tiene el objetivo de lograr que el mundo entero suavice sus posiciones comerciales hacia EU. Sin embargo, la reacción de sus socios del Tlcan de contraatacar con aranceles a productos norteamericanos, fue algo que el gobierno de EU no esperaba, lo cual pone en serios predicamentos a productores estadounidenses, principalmente del sector agrícola. Negociar actualmente con EU implica un riesgo latente, porque sus objetivos no son el libre comercio, sino solo reducir su déficit comercial, por lo que esta medida afectará tremendamente a consumidores e inversionistas estadounidenses, mismos que buscan aprovechar las ventajas competitivas mexicanas. Este 8 y 9 de junio se llevará efecto en Canadá la reunión cumbre del G7, misma que reúne a los siete países más industrializados del mundo. Originalmente el tema principal de la cumbre era la situación de Rusia y Siria, que rápidamente había migrado al acuerdo nuclear con Irán, del que EU se salió también unilateralmente. Ahora, con el anuncio de los aranceles impuestos, seguramente el tema será evitar una guerra comercial, donde los países europeos también ya están preparando represalias en contra de EU. En ese sentido, existen rumores de que previo a esta reunión del G7 Trump anunciara la salida de EU del Tlcan. No existe claridad en la legislación estadounidense si el Presidente de EU puede cancelar un acuerdo del libre comercio unilateralmente, o si esa facultad corresponde al Senado como responsables de la política comercial internacional, por lo que probablemente en caso de que Trump firme la orden ejecutiva el Senado tratará de revertirlo a través de un juicio constitucional, solicitando que sea la Suprema Corte de Justicia la que tome la decisión final. Esta situación se traduciría en una elevada incertidumbre, generando una gran volatilidad económica para México, situación que sin lugar a duda repercutiría en inversiones, tipo de cambio y crecimiento económico. Esto, aunado a nuestra próxima contienda electoral, debe poner en focos rojos a los responsables de la economía mexicana. * El autor es presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado.

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