Columnas El mal ejemplo cunde

Apuntes

Por Ángel González

De un tiempo para acá, como si fuera el Año de Hidalgo, las autoridades se pusieron muy estrictas con quienes organizan eventos deportivos y utilizan las vialidades. Las instalaciones del Crea eran la salida, por tradición, en las justas de 5 kilómetros, en una ruta que a todos gustaba, pero tuvo que ser modificada para no pasar por el Hospital General, en caso de una emergencia. Después, otras rutas tuvieron que ser modificadas, ya que pasaban por donde están los carriles de la Ruta Troncal, para evitar embotellamientos y el caos vial. Más caos provocan los elementos que “controlan” el tráfico, esos que andan con sus uniformes color verde limón, que de esto, no creemos que sepan mucho, salvo hacer sonar el silbato. La mañana del martes, por cierto, estaba un desorden en la glorieta que está frente al Lucerna, el tráfico detenido en todos los sentidos, ya que ahí estaba uno de estos elementos. Volviendo a los eventos pedestres, en otros años, las mismas autoridades se encargaban de tramitar los permisos ante la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y la Benemérita Cruz Roja Mexicana, aunque los promotores no se salvaban de solicitar los servicios de la Liga Municipal de Atletismo de Tijuana, que no perdonan la cuota. Los promotores de eventos callejeros se han visto en la necesidad de cancelar eventos o de plano no llevarlos a cabo, por tantos trámites que hay que llenar para que les autoricen la realización. Y claro, por todos hay que pagar, inclusive los de Seguridad Pública Municipal y la Cruz Roja. Como que las autoridades municipales tienen la consigna de terminar con estos eventos callejeros o quieren llevar billetes a las arcas. Por ese mismo tenor andan en Ensenada, donde también tienen que cumplir varios trámites, pagar por los permisos y esperar que les permitan utilizar las vialidades. En el puerto no hay tantos patrocinadores, como en Tijuana y quienes desean organizar vieron elevar sus costos por hacerlos y de ninguna manera les conviene. A la mejor fue una orden a nivel estatal, de sangrar a todo mundo antes que termine la presente administración. Total que los corredores porteños andan molestos con las autoridades, a quienes, dicen, no les interesa, en lo más mínimo, las actividades deportivas al aire libre. Sigue sin resolverse el asunto de los peloteros que la Liga Municipal de Beisbol de Tijuana sancionó por negarse a vestir de azul en el Estatal de Primera Fuerza. Cuando ya la vieron en serio, se acercaron a la reunión ordinaria del circuito azul y en la última, la del lunes en la noche, presentaron un escrito personalizado. Los debe haber elaborado la misma persona, pues todos coincidían en solicitar les permitan jugar en la Liga Municipal, se comprometen a representarlos en los eventos estatales y en caso de reincidir, aceptar cualquier castigo que les impongan. Les recibieron el documento y todo, pero la respuesta se las darán hasta que cuenten con la mayoría de los delegados, que fueron quienes firmaron el acuerdo de no permitirles jugar la temporada que se pone en marcha el 4 de noviembre, si no hay cambio de planes. Jorge Martínez, Josh Ruiz, Brad Moreno, Humberto Tovalín, Alex Tovalín, Osvaldo Tovalín, Juan Carlos Villalvazo, Lennin Villalvazo, César Rodríguez, Damián Patrón, Marco Antonio Peralta, Humberto Tovalín, el papá y Shano Castañeda, son quienes presentaron escrito ante la Liga Municipal. Hay quienes piden que se respete la sanción original, para sentar un precedente. El espacio se agotó y hasta aquí con los Apuntes… por hoy.

Comentarios