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Quien anda con los nervios de punta es el ex alcalde de Rosarito, Silvano Abarca, esto porque recién mandó a hacer una encuesta para demostrar a los panistas que en este Municipio “nomás sus chicharrones truenan”, pues para nadie es desconocido que quiere aventarse su tercer periodo como alcalde de este lugar. Pero según se comenta, los números esos ni con el calor se calientan, pues son más fríos que un hielo, no le favorecen y no es para menos. Si bien durante sus dos periodos al frente del Gobierno Municipal se distinguió por regalar dinero público y terrenos a “gente necesitada”, las malas lenguas aseguran que hasta sus familiares gozaron de esa bondad y desprendimiento ajenos. De hecho, el órgano de fiscalización del Congreso del Estado trae al menos tres casos observados, considerados como “graves” y que no se han podido subsanar, como lo es la entrega de más de 150 terrenos propiedad del Ayuntamiento, o sea de usted y míos, so pretexto de reubicar a familias de zonas de alto riesgo, pero en realidad éstas como lo es el Cañón Cordero, lejos de disminuir su población, creció y lo peor es que no se ha justificado la entrega de estos predios, que debían haber sido sometidos a un estudio socio-económico que nomás no aparece. Siguiendo con la lista, también está observada la entrega de un millón de pesos, el último día de su mandato, a integrantes de una asociación privada para la construcción de un mercado de artesanías que a la fecha sólo está anunciado por una manta desgarrada y sin avances, pues muchos de los beneficiarios se gastaron el dinero, ya que salió como un apoyo de orden social, a razón de 10 mil pesos por persona. Para rematar, se encuentra el pago por más de 300 mil pesos para la construcción de un cajón pluvial que, ¡oh sorpresa!, construyó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y que por razones desconocidas el Ayuntamiento pagó a una empresa particular para construirlo (¿?) al menos en una primera parte. Pero la lista es larga, pues incluye la entrega de un terreno de más de 10 mil metros cuadrados que hoy está en el limbo, pues el propósito de este predio era la creación de un fraccionamiento de casas para policías, que no prosperó pero además el fideicomiso implementado para ello solicitó un préstamo por más de 4 millones de pesos, de los cuales ahora nadie sabe nada. Por eso quienes conocen a Abarca Macklís aseguran que con tantos señalamientos de posible corrupción sus aspiraciones políticas tienen un futuro más que incierto. Mesa “provisional” Donde parece que no traen urgencia para enderezar la buena marcha es en el Congreso del Estado, donde los diputados parecen estar muy conformes con la Mesa Directiva "provisional", presidida por Marco Antonio Corona Bolaños Cacho. Los legisladores que prometieron cumplir y hacer cumplir la Constitución de Baja California y las leyes que de ella emanen, parece que no se han dado cuenta que en ninguna parte se establece que existan las mesas directivas del Congreso con calidad de "provisionales". Es por ello que hay abogados que han hecho mofa de esas acciones, porque se supone que los legisladores, como autoridad, deben de cumplir con las leyes, por lo que no aplica aquel dicho de que "todo lo que no está prohibido, está permitido". Y todo parece indicar que será difícil que la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso llegue a un acuerdo para la designación de la Mesa Directiva que tendría que haber estado en funciones desde las 00:01 horas del 1 de agosto pasado. En los indiscretos pasillos del Congreso del Estado se menciona que los panistas quieren a uno de los suyos en la presidencia, pero los partidos que aún son de oposición en Baja California, buscan que se nombre a la petista Claudia Josefina Agatón Muñiz o Jorge Eugenio Núñez Lozano, del Partido Baja California. Así que mientras la Jucopo no se integre y se ponga de acuerdo, la Mesa Directiva "provisional" tendría que continuar en funciones.

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