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Se pusieron a peso las acusaciones entre los candidatos a Senador por Baja California, durante el Foro Electoral efectuado por GRUPO HEALY en las instalaciones de LA CRÓNICA, un ejercicio democrático para que quienes buscan un cargo popular expresen sus opiniones libremente y la audiencia pueda compararlas y emitir así un voto más informado. Y precisamente algo que llamó la atención al auditorio fueron las acusaciones intercambiadas principalmente entre Alejandra del Carmen León Gastélum (Morena-PT-PES), Jorge Ramos (PAN-MC-PRD) y Juana Pérez Floriano (PRI), mientras que la otra participante, María del Rosario Lizárraga, de Nueva Alianza, prácticamente se mantuvo al margen. León Gastélum agarró parejo con acusaciones sobre presuntas irregularidades en los gastos del Gobierno del Estado de "Kiko" Vega, por lo que el panista Ramos salió al quite, lo que calentó el ambiente. El tema de la seguridad ha sido interesante en los foros de los candidatos, porque tanto en los de diputados como de senadores han dejado ver que no hay una estrategia real para combatir la inseguridad, sino más bien una lista de buenos deseos. Algo que molestó a Ramos fue cuando la candidata de Morena se colocó unos anteojos negros y empezó a payasear mientras el ex Alcalde de Tijuana hablaba, a quien previamente le había dicho "Jorge Jorgín Canallín". Ramos aprovechó para expresar que esas acciones revelaban que León Gastélum no tiene el nivel ya no para ser senadora, ni siquiera para ocupar una regiduría municipal. Hay quienes comentan que esas actitudes burlescas y payasas son para imitar a López Obrador. Un tema en el que la mayoría de los candidatos prefieren no meterse es el de la legalización de la mariguana, porque ante esa pregunta, Ramos, Pérez Floriano y Lizárraga de plano dijeron que no, mientras que León Gastélum dijo que sí. La Copa de la dignidad Aun antes de que empezara a rodar el balón en el Mundial de Rusia, el equipo argentino anotó un golazo en el ámbito diplomático que, en opinión de algunos, le otorgan desde ya la "Copa de la dignidad y la conciencia", al negarse a sostener un encuentro amistoso contra su similar de Israel en Jerusalén. El partido había sido pactado entre autoridades de ambos países, pero el equipo argentino, con apoyo de su entrenador Jorge Sampaoli, se negó a jugarlo, accediendo a voces palestinas que les pedían no hacerlo ante la selección israelí en la Ciudad Santa. Entre esas voces llamó la atención un grupo de niños palestinos que le envió una carta a su ídolo Lionel Messi rogándole que "no jugara sobre tumbas palestinas". Por encima del enojo que provocó a los federativos del futbol de ambos países, la decisión del equipo argentino obligó, desde luego, a cancelar el partido, pero más importante que eso, permitió cerrar el paso a una maniobra del gobierno hebreo para intentar legitimar la judaización de Jerusalén, ciudad a la que nombró en 2017 su capital, en lugar de Tel Aviv, y a donde Mr. Trump ordenó trasladar la embajada de Estados Unidos, gesto que han seguido gobiernos lacayunos (de América Latina, por cierto: Guatemala y Paraguay), lo que ha derivado a su vez en las violentas protestas recientes con centenares de víctimas palestinas. "Lo correcto era no ir", declaró a la prensa el ariete argentino Gonzalo Higuaín y con ello la escuadra albiceleste se llevó una copa que simbólica y políticamente es más importante para el pueblo palestino que la que se disputa sobre el fresco césped de los estadios rusos.

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