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Familia Martínez suma más de 44 años sobando en Tijuana

Con más de cuatro décadas de experiencia, la familia Martínez se ha convertido en referente del oficio de sobar en el centro de la ciudad.

Familia Martínez suma más de 44 años sobando en Tijuana

Tijuana, BC.- Entre la Calle Segunda y la Avenida Niños Héroes, un pequeño puesto callejero destaca por su inusual servicio. Se trata de la familia Martínez, quienes ofrecen masajes y sobadas a los transeúntes que recorren el centro de la ciudad.

Foto: Carlos Cruz

Gregorio Martínez, cabeza de la familia, explicó que el oficio proviene de una tradición familiar y que, junto con su esposa, comenzó sobando a sus propios hijos. Con el paso del tiempo fueron aprendiendo y perfeccionando su técnica hasta convertirla en su forma de vida.

Empezamos a aprender mucho, primero sobando a mis hijos cuando eran niños. Es una tradición familiar por parte de la familia de mi esposa y, con el tiempo, fuimos perfeccionando nuestra técnica”, comentó.

Atienden todo tipo de lesiones; sin embargo, aclaró que no trabajan casos de fracturas. En esas situaciones, recomiendan acudir al médico y realizarse estudios para descartar daños mayores.

Foto: Carlos Cruz

“Trabajamos todo tipo de lesiones, como rodillas zafadas o dolores musculares. También damos masajes para el estrés del día a día. Lo único que no atendemos son fracturas; ahí siempre recomendamos que se hagan estudios y vayan con un médico”, agregó.

Por su parte, Gregorio Martínez hijo, conocido como “El Barbas”, señaló que ha trabajado junto a su padre durante 30 años. Para dedicarse de lleno al oficio familiar, decidió prepararse estudiando el funcionamiento del cuerpo humano.

Foto: Carlos Cruz

Yo estudié en Zapopan, Jalisco. Cuando mis padres me inculcaron el oficio, quise aprender sobre el cuerpo esquelético, cómo trabajar los huesos y los tendones”, explicó.

“El Barbas” aseguró que ejercer el oficio le genera una gran satisfacción, especialmente al ver el alivio en quienes acuden por molestias musculares.

Mucha gente me recomienda; algunos clientes incluso me traen regalos por lo agradecidos que están. Eso para mí significa mucho, porque habla de la confianza que depositan en nuestro trabajo y del alivio que sienten después de una sesión”, comentó.

Con más de cuatro décadas de experiencia, la familia Martínez continúa manteniendo vivo un oficio que ha pasado de generación en generación, ofreciendo alivio a quienes buscan una alternativa tradicional para sus dolencias.

Foto: Carlos Cruz

Entre manos expertas y la confianza de sus clientes, su pequeño puesto en el centro de la ciudad se ha convertido en un punto de referencia para quienes creen en el poder de sanar a través del tacto.

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