'Me van a matar y nadie me cree'
HISTORIA DEL ?PADECIMIENTO
“Arturo” es un hombre de 42 años, casado, con 3 hijos, técnico electricista que se dedicaba a realizar trabajos a domicilio.
Su vida transcurría con altibajos, momentos de alegría y enojo, como la mayoría de las personas. Todo parecía normal hasta hace cinco meses que sin motivo aparente comenzó a distanciarse de sus amigos.
Desconfiado, hipervigilante, huraño, el miedo comenzó a invadir su mente; constantemente pensaba que las personas en la calle le veían para rastrearlo y después ubicarlo para provocarle daño a él y su familia.
El trabajo de toda su vida comenzó a menguar, él contaba con la capacidad para realizarlo pero el miedo lo frenaba. Pensaba que un día al acudir a un domicilio ya no saldría, lo secuestrarían y su nombre formaría parte de las enormes listas de personas desaparecidas.
Un día escuchó un ruido en el techo de su hogar, el miedo le invadió porque pensó que ahí estaban unas personas secuestradas.
Otro día encontró una fisura en la pared, más ideas le saturaban, “¡ya me están vigilando!”, “ahora sí me van a matar”. Esto fue creciendo con el paso de los días, “Arturo” sometido por el miedo dejó de platicar con su familia, por miedo a que le dijeran “estás loco”, “te voy a llevar al manicomio”.
Su esposa de nombre “Julia” notó poco a poco el cambio en “Arturo”, que este dejaba de salir del domicilio, se encerraba en el cuarto. Los problemas en el hogar crecían, la familia no sabía cómo ayudarlo, buscaban consejos con los vecinos, amigos y conocidos.
Algunos comentaban que debía ser porque consumió drogas, otros por falta de fe, uno que otro por efectos de estrés. Siguiendo las recomendaciones buscaron ayuda con diversas personas, pero el problema seguía y cada vez crecía más.
Por este motivo un día “Julia” acompañó a “Arturo” al Hospital de Salud Mental de Tijuana, este iba más por obligación.
A regañadientes pasó a consulta junto a su esposa, incómodo, molesto, desconfiado y temeroso se presentó. Cuando el médico siquiatra le preguntó el motivo de la consulta, “Arturo” contestó “vengo porque mi esposa lo dice, pero yo no estoy loco.
Les digo que me quieren matar, son unas personas que no conozco, pero todos dicen que no existen, que son cosas que yo me invento. Pero no es mentira, en verdad sucede y ya no sé qué hacer”.
ANÁLISIS ?DEL CASO
Al momento en que revisamos el problema que está afrontando “Arturo”, inferimos que padece una enfermedad que se llama “trastorno de ideas delirantes”.
En este trastorno se presenta lo que comúnmente se conoce como “delirio”; estas son ideas que su contenido es totalmente erróneo pero la persona considera que en realidad está sucediendo.
El contenido de las ideas delirantes es diverso, siendo comunes aquellas de tipo persecutorio (pensar que alguien nos quiere lastimar), celotípico (pensar que la pareja es infiel), erotomaniaco (pensar que una persona se encuentra enamorado de uno), grandeza (pensar que uno cuenta con virtudes o habilidades especiales).
Todas estas ideas presentan en común lo falso de su contenido, no porque la persona esté inventando o por capricho como la mayoría pensaría.
Muchas ocasiones la persona se siente incomprendida, porque aquellos que le rodean constantemente le reprochan que es un berrinche, una mentira o una simple invención para obtener beneficios; provocando distanciamiento, enojo o resentimiento y al final no se busca la ayuda especializada, provocando importantes cambios como son pérdida de relaciones, problemas en el trabajo, la escuela, así como en la vida social.
En este tipo de trastornos una de las principales causas es el aumento de una sustancia que se llama dopamina en algunas regiones del cerebro como el núcleo accumbens. Este exceso propicia que la persona presente cambios en su manera de pensar, siendo algo que uno no controla y no se suprime solamente platicando o recibiendo terapia.
El mejor tratamiento para este tipo de trastornos inicialmente es recibir medicamentos que se llaman antisicóticos, conforme las ideas van disminuyendo se sugiere que la persona inicie terapia.
En el Hospital de Salud Mental de Tijuana AC contamos con médicos psiquiatras y psicólogos especializados en el tratamiento del trastorno de ideas delirantes. Recuerde que la mejor ayuda es aquella que uno busca, si usted o alguien conocido padece algo similar recuerde que no está solo.
Estos casos están basados en historias reales, pero los nombres y datos personales han sido modificados, la intención es apoyar a aquellas personas que se identifiquen con ellos.
“Esta publicación se encuentra registrada con el nombre Expediente Psiquiátrico: Casos Clínicos Psiquiátricos del Hospital de Salud Mental de Tijuana, bajo el número 04-2017022311275200”.
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