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'De noche no puedo dormir y en el día estoy cansada'

'De noche no puedo dormir y en el día estoy cansada'

HISTORIA DEL PADECIMIENTO



“Olga” es una mujer de 23 años de edad, que acudió a consulta por primera vez porque tenía muchos problemas para dormir; ya había acudido con varios médicos y le habían indicado varios medicamentos, pero solo se los tomaba por unos días y los dejaba porque le causaban mareo y sueño durante el día y tenía miedo de quedarse dormida manejando y tener un accidente.



La paciente refirió que durante el día se sentía muy cansada, no se podía concentrar en la escuela y no le daban ganas de hacer nada, incluso estaba pensando darse de baja temporal de la universidad porque sentía que no podía con las materias.



“Olga” comentó que desde pequeña ha sido “muy preocupona” ya que algunas veces no se podía dormir cuando se quedaba pensando en algún problema aunque no fuera nada grave. “Veía los perritos en la calle y me daba tristeza que nadie los cuidaba, también me quedaba pensando que por qué había viejitos pidiendo dinero y que si no tenían en dónde dormir”; y sobre todo cuando tenía que presentar exámenes era cuando más problemas para dormir tenía.



Pero que desde que entró a la universidad se empezó a dormir cada vez más tarde, algunas veces por estudiar, o hacer trabajos y otras veces por estar en el Internet platicando o haciendo otras cosas como ver videos o buscar información sobre ciertos temas que le preocupaban.



“He intentado irme a dormir temprano pero no lo he logrado, me duermo hasta muy tarde y ya mejor me levanto de la cama y me pongo a hacer otras cosas, pero cuando me da sueño ya casi es la hora que me tengo que levantar así que me siento presionada de que me levanto tarde y hasta he faltado a algunas clases porque de plano no me puedo levantar”.



“Olga” fue diagnosticada con un trastorno de ansiedad; se le inició tratamiento con un medicamento, además de sicoterapia individual, donde se le enseñaron técnicas de relajación y manejo cognitivo conductual de los pensamientos que le causaban la ansiedad, se le dieron medidas de higiene de sueño y poco a poco mejoró no su estado de ansiedad y sus hábitos del dormir.



ANÁLISIS DEL CASO



El insomnio afecta aproximadamente a una tercera parte de la población y se considera importante factor de riesgo de otras enfermedades psiquiátricas. En la mayoría de los casos, el insomnio no es un trastorno independiente; existen muchas causas y cada una de ellas requiere un método distinto de valoración y tratamiento.



Para romper la asociación entre el contexto en que se duerme y el insomnio, se pueden seguir las siguientes instrucciones:


• No utilice la cama ni el dormitorio para otra actividad que no sea dormir. No lea, ni vea la televisión, no hable por teléfono, evite preocupaciones, discutir con la familia o comer en la cama.



• Establezca una serie de rutinas previas al sueño regulares que indiquen que se acerca el momento de acostarse, por ejemplo cerrar la puerta, lavarse los dientes, programar el despertador y realizar todas aquellas labores que sean lógicas para este momento de la noche. Realizarlas todas las noches en el mismo orden.



• Cuando se esté metido en la cama, se deben apagar las luces con la intención de dormirse inmediatamente. Si no se puede dormir en 10 o 15 minutos, hay que levantarse e ir a otra habitación. Conviene dedicarse a alguna actividad tranquila hasta que se empiece a sentir sueño y, en este momento, volver al dormitorio para dormir.



• Si no se duerme en un periodo de tiempo breve, debe repetirse la secuencia anterior. Hay que hacerlo tantas veces como sea necesario durante la noche.


• Mantener regular la hora de levantarse por la mañana.


• No dormir siesta durante el día. Si uno se mantiene despierto todo el día, tendrá más sueño por la noche, lo que facilitará dormir entonces de manera más rápida. Pero, si la somnolencia diurna es demasiado agobiante, te puedes permitir una pequeña siesta después de comer a condición de que no dure más de media hora.


• Intentar relajarse al menos una hora antes de ir a la cama.


• Puede reservar, en otro momento del día, 30 minutos para reflexionar sobre aquello que le preocupa, o las cosas pendientes, intentando encontrar las posibles soluciones. Cuando esté en la cama, si vuelven las preocupaciones, puede repetirse a sí mismo: “Basta, ya pensaré en ello mañana, ahora es hora de dormir”.


• Evitar pensamientos negativos del tipo “no voy a ser capaz de dormir hoy”. En su lugar, piense “hoy simplemente me voy a relajar y a descansar”.


• Retirar el reloj de la mesa de noche: Mirarlo a cada rato creará más ansiedad y hará difícil quedarse dormido.


• No utilizar la computadora antes de irse a la cama, porque la luminosidad de la pantalla puede actuar como un activador neurológico.



El Hospital de Salud Mental de Tijuana cuenta con un equipo multidisciplinario de médicos especialistas en siquiatría y sicólogos clínicos para tratar los problemas de sueño.



Estos casos están basados en historias reales, pero los nombres y datos personales han sido modificados, la intención es apoyar a aquellas personas que se identifiquen con ellos.

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